Jorge Luis BORGES: "Nadie puede leer dos mil libros. Yo no habré pasado de una media docena. Además no importa leer, sino releer."
Mostrando entradas con la etiqueta Eslava Galán. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eslava Galán. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de julio de 2011

ESLAVA GALÁN: Los dientes del dragón

"Los trudentes veneraban las cabezas de los enemigos muertos. Las conservaban en sal y las momificaban exponiéndolas al ardiente sol del mediodía sobre los mástiles de sus tiendas. Creían que las cabezas de los muertos los protegían de la muerte."

"Se equivocó de habitación y entró, sin anunciarse, en la cámara donde un negro sudanés contentaba por vía posterior al cadí mayor del puerto."

"Le explicó lo que es ser soldado. Te dan de comer una bazofia diaria para que no te falten las fuerzas, pero, por Alá, te muelen a palos, te extenúan en los entrenamientos y luego te ponen delante de los francos, vestidos de hierro, unas malas bestias que cuando embisten con sus lanzas son capaces de hacer un agujero en las murallas de Babilonia."

"Quizá tuviera el don de detener las hemorragias de las doncellas, o de consolar la melancolía de las viudas, o de leer el destino de los creyentes desorientados por las complejidades de la vida."

"Una burra domitila, blanca, grandona, que nos hace hermanos de leche y cuando a uno lo hieren se reparte el dolor entre docena y media, lo que lo hace más llevadero. Pero los orgasmos también se reparten; por eso tenemos reputación de insaciables."

"Quizá servimos a la Abominación los que nos servimos a nosotros mismos, los que nos hemos rebelado contra el orden establecido, contra las jerarquías, los papas, los reyes, las leyes de los poderosos que nos oprimen y nos explotan a cambio de una dudosa promesa de felicidad futura en el brumoso reino de Dios."

"Busca al rubio en Occidente, en tierra de cristianos. Barrunto que tomará ese camino. Lo matas, te matan y ganas el Paraíso."

"Siguió el intercambio de insultos que, en los preliminares del enfrentamiento requiere la batalla por norma bizantina en la que está permitido cagarse en los muertos del adversario hasta la tercera generación y no más, a fin de evitar que el insulto afecte a gente ajena."

"Los abades archimandritas estaban obligados a igualar la Santísima Erección antes de ordenarse en el cargo porque, como había dicho el santo Focio, la iglesia no quiere eunucos."

"Exploró la guarida de la dragona: un dilatado lecho de huesos viejos y de cadáveres en distinto estado de consunción, no sólo de humanos sino, a juzgar por las trazas, de animales grandes y de orcos. Había también fragmentos de lanzas, espadas cubiertas de herrumbre, hierros corroídos por la poderosa orina del reptil."

"Se había apuntado en la lista de los spiracos, como llamaban a los profesionales que visitaban a domicilio a las damas de casas pudientes y palacios."

"La puerta tenía un picaporte de trinquete, que permitía cerrarla desde fuera sin llave."

"Su vida es como una rosa al sol del estío, pero esa misma brevedad la hace sublime."

"El justillo apretado para resaltar unos encantos que formaban parte de la oferta del establecimiento."

"Los mozos levantaron al muerto y se lo llevaron a la corraliza trasera para alimentar a los cerdos, según la incivil pero higiénica costumbre del Peloponeso. Aunque sólo lo hacen con los que mueren en pecado, sin confesión."

"Soñó que atravesaba una región devastada por la guerra, las aldeas quemadas, los trigales incendiados, los árboles talados, los buitres hartos de carroña a lo largo de los caminos."

"Había acumulado demasiados recuerdos terribles en la bolsa de la memoria, tantos que incluso los fugaces recuerdos felices se teñían de amargura."

"La verdad turba. El que atisba la luz no puede vivir ya en la oscuridad y eso, es, a veces, un peso insoportable."

Juan ESLAVA GALÁN, Los dientes del dragon, Devir, Barcelona, 2004.

martes, 12 de julio de 2011

ESLAVA GALÁN: Constantinopla, Babel de la cristiandad

Se veían asiáticos de nariz aguileña y cejas espesas, mardaítas de Siria y Líbano, con sus largas camisas terminadas en flecos azules; turcos de Vadar, con sus turbantes cónicos; babilonios de larga caballera extendida en cascada por la espalda; sirios con chalecos de carnero adornados con volutas de cuero; tracios de espesos bigotes; búlgaros rasurados, con la cara brillante untada con grasa de caballo, que apesta a medida que avanza el día; rusos de largos mostachos colgantes, despuntados cuando el sujeto tiene deudas; armenios de nariz ganchuda; valacos llegados del Pindo, con sus tatuajes en el dorso de las manos, por los que se distingue el clan al que pertenecen; eslavos de Tesalia y Tesalónica, de caras anchas y mirada afable; árabes del Éufrates que palpan con la mirada los traseros de las paseantes; mujeres de Persia enfundadas en sus largos mantos azules que sólo dejan al descubierto los ojos negros, de mirada profunda; jázaros y pechenegos; lombardos, genoveses, catalanes, pisanos, vestidos cada cual según su moda y costumbre de su nación. Paseando entre ellos, el visitante puede oír, en sólo un día, cuantas lenguas pueblan el orbe.

Juan ESLAVA GALÁN, Los dientes del dragón, Devir, Barcelona, 2004.

domingo, 10 de julio de 2011

ESLAVA GALÁN: En busca del unicornio

"Hasta se me pasó por la imaginación, en la flaqueza de un momento, que me escogieran por más mentecato y menos avisado que los otros, antes que por más valiente y esforzado, como creía."

"El caso es que ellos son demasiadamente desconfiados y no sé si serán tan desconfiados porque son muy embusteros y engañadores o si son así de embusteros o engañadores porque son muy desconfiados."

"Soy ferviente cristiano y en todo presto a admitir lo que la Iglesia enseñe tanto si lo entiendo como si no lo entiendo."

"No cumplía ponerse a llorar sobre los tiestos rotos."

"Un catalán es mal entendido en Castilla y un castellano es mal entendido en Valencia y un vascongado es mal entendido en todas partes."

"Y había por todas partes griterío y luces con que los moros celebraban la victoria del Miramamolín igual que hubieran celebrado su derrota y la victoria de su enemigo Abdamolica."

"Y otra cosa de maravilla y digna de nota es cómo entre los negros hay dos o tres rostros y no hay más, no como entre los blancos, que cada uno tiene su cara y por mucho que se busque no se encuentran dos iguales, como no sea en hermanos del mismo vientre. Por eso, los negros, para distinguirse entre ellos, van todos marcados de un modo u otro y unos tienen cicatrices en el rostro, que ellos mismos se hacen cuando son niños, como si se bautizaran, y a otros les falta un dedo o media oreja o están señalados de pedradas o tienen un chirle o alforzas de látigo y otras señas igualmente buenas."

"¿Qué puede decirse de una ley que prohíbe a los hombres el vino y el cochino, tan consoladores?"

Juan ESLAVA GALÁN, En busca del unicornio, Planeta, Barcelona, 1999.

viernes, 8 de julio de 2011

ESLAVA GALÁN: La Santísima Trinidad

Acudió el fraile y Miguel Castro abrió un ojo y habló para decir que quería confesión. Apartámonos todos una pieza y fray Jordi lo anduvo confesando, mas antes de darle la absolución, Miguel Castro tuvo un escrúpulo y dijo a fray Jordi: "Padre cura, algo más hay que decir." Y dijo fray Jordi: "Dilo, hijo mío, y descansa en el Señor." Y él dijo: "Es una duda que he tenido toda mi vida y no quiero irme con ella: la Santísima Trinidad, ¿es una persona o son tres?" "Hijo mío -le dijo el fraile-, ése es un misterio de la Santa Teología. Son tres personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo, juntas en una." Mas este comento no satisfizo a Miguel Castró y tornó a preguntarle la misma duda. Y fray Jordi le explicó, con muy concertadas razones, el misterio de la Trinidad y ponía la voz persuasiva para decirle que es como tres regatos que se juntan en un solo arroyo, que es como tres cabos de velas juntas en una sola llama, que es como dedos que se juntan en una mano. A lo que replicó Miguel Castro, que ya tenía los ojos cerrados y estaba más blanco que el papel, que los dedos de la mano eran cinco y fray Jordi contestó, impacientándose, que la mano que él tenía pensada sólo tenía tres dedos. Calló un poco Miguel Castro y siguió el fraile hablándole paternalmente y ya parecía que lo tenía convencido y levantaba la mano para la bendición absolutoria cuando en ese momento abrió Miguel Castro los ojos muy abiertos y le dijo: "Fray Jordi, que aún no me tiene persuadido, que no entiendo si es una persona o si son tres." A lo que fray Jordi le replicó, con voz incomodada y enfadosa: "Y a ti que te importa si son tres personas. ¿Es que acaso las vas a tener que mantener?" Y luego le dio la absolución sin más plática y le dejó caer la cabeza muy enfadadamente.

Juan ESLAVA GALÁN, En busca del unicornio, Planeta, Barcelona, 1999.

jueves, 16 de junio de 2011

ESLAVA GALÁN

"Se suben viajeros de cercanías y otros que van a Madrid o más lejos: soldados taciturnos a los que se les acaba el permiso, viajantes con la maleta del muestrario, un lego del convento de Pastrana que ha enterrado a su madre, meleros de la Alcarria que regresan de vender sus pellejos de miel en Sevilla o en Córdoba, queseros manchegos ataviados con amplios blusones negros, criadores de perdices para la caza de reclamo que van a Ávila a comprar pájaros, un funcionario de bigotito lineal y pelo engominado que ha cambiado su billete de segunda por el de tercera para ahorrar en dietas, una madre que lleva a su niña al concurso de Radio Madrid."

Juan ESLAVA GALÁN, De la alpargata al Seiscientos, Planeta, Barcelona, 2010.

lunes, 13 de junio de 2011

ESLAVA GALÁN

"Toda palabra que pueda ser pecaminosa se sustituye por una equivalencia inocente o se suprime. El español, la lengua del Imperio, dispone de recursos para expresar cualquier concepto sin ofender a la moral."

"La radio y la prensa se ocupan de airear, incluso con aumentos, cualquier mala noticia que proceda del extranjero (inundaciones, descarrilamientos, alumbramientos monstruosos), al tiempo que minimizan u ocultan las malas noticias de ámbito nacional."

"Es seguro que Stalin fue al infierno. A finales del año 1952, el ministro de Informaciones, Gabriel Arias-Salgado, comunicó a un grupo de periodistas que, según informes fidedigno, el dictador ruso estaba en comunicación directa con el diablo. Al parecer, el maligno se le aparecía en el fondo de un pozo petrolífero abandonado de Bakú. Stalin seguía las luciferinas instrucciones al pie de la letra y eso explicaba sus éxitos pasajeros."

"Bien, venga el material, el necesario, pero no dejemos de fomentar nuestros valores morales, que si en la pasada contienda nacional se cazaban tanques con una simple botella de gasolina y a cuerpo limpio, ya inventaremos otra táctica para el futuro en que, con parecidos medios, nos defenderemos y venceremos a nuestros adversarios."

"Usted se arruinará, pero que conste que yo le he salvado el alma, que es más importante que la hacienda."

"Lo que se envidia de España es su hombría: lo que el hombre técnico, fisiócrata, clubman, maltusiano y spenceriano, liberal y maquinalístico, capitalista o socialista, confortable y frigorífico, filántropo de gatos y pardo puritano, no le perdona al español es que sea, a más, hombre."

"Gracias a los desvelos de la censura estoy en condiciones de anunciaros que los españoles se masturban menos que durante la Segunda República."

"Vive en una pensión con olor a coliflor cocida."

"¡Castigo eterno, niñas, castigo sin fin! ¡Fuego en las carnes, plomo derretido en la boca, espadas que se atraviesan, mazos que te trituran los huesos, serpientes venenosas, repugnantes, viscosas, que te introducen en la boca y te muerden en la lengua, cuchillos que te tajan las carnes hasta convertirlas en picadillo sanguinolento, espuertas de sal vertidas en las heridas abiertas, humo que ahoga los pulmones!"

"Un buen día Inmaculada echó una rata muerta en la tinaja del aceite del año y salió con la cabeza cubierta por un velo camino de los ejercicios espirituales para criadas, en los que la señora la inscribía todos los años, pero en lugar de dirigirse a la iglesia se encaminó a la estación de ferrocarril, se compró un billete y se presentó con lo puesto en la pensión madrileña donde vivía una prima suya."

"Cuarenta afiliados de las Falanges Juveniles de Franco trasladan a hombros un sillar de doscientos kilos desde el santuario de Santa María de la Cabeza. El objetivo es transportarlo hasta el pico más alto de España, el Mulhacén."

"¡Vaticano y americanos! A cada español le corresponden diez dólares y cien indulgencias."

"Coge el tren en Espeluy y se sienta al lado de un hombre enteco, fiado en que los delgados ocupan menos espacio y sudan menos. Al rato se percata de que el vecino se rasca mucho en las muñecas y detrás del cogote."

"Lo que más me gusta es la hamburguesa, que es como una albóndiga grande aplastada, con un churretazo de salsa encarnada y otro de amarilla: los americanos han tenido el detalle de ponerle los colores de nuestra bandera nacional."

"El Jaén, también conocido como el Trepabarcos, por las cifras exageradas de hundimientos que atribuía a los submarinos alemanes, al principio de la guerra mundial. Un impertinente lector llevó la cuenta y al final de la guerra resultó que triplicaban el tonelaje mundial."

"Lo mira todo con asombro de niña. A sus cuarenta años es la primera vez que sale del pueblo. Olivares. Hazas de pan llevar. Barbechos. Chimeneas arruinadas de las minas antiguas. Pasada La Carolina, el tren se interna por las gargantas de Despeñaperros, murallones de peñascos grises matizados de musgo y matojos verdes."

Juan ESLAVA GALÁN, De la alpargata al Seiscientos, Planeta, Barcelona, 2010.

viernes, 10 de junio de 2011

ESLAVA GALÁN: Un obispo a lomos del diablo

A Eufrasio, uno de los siete varones apostólicos que evangelizaron España, le fue asignada la diócesis de Iliturgi, junto a Mengíbar, no lejos de Jaén. Tenía este santo varón a tres diablillos prisioneros en una garrafa, y una noche, espiando lo que hablaban entre ellos, supo que Lucifer estaba a punto de hacer pecar al Papa. El astuto prelado no dudó un momento en proponer a sus prisioneros un desafío: a ver cuál de vosotros es capaz de llevarme a Roma en menos tiempo. Uno de los diablillos se ofreció a llevarlo a la Ciudad Eterna a cambio de la donación a perpetuidad de las sobras de la cena episcopal. Accedió Eufrasio y el diablillo lo transportó por los aires en un santiamén hasta la alcoba donde estaba el Papa a punto de cometer su pecado. En palabras del eximio historiador giennense Mozas Mesa:

Tales fueron los exorcismos de San Eufrasio y tantas sus bendiciones distribuidas por la habitación en la que se hallaba el Supremo Jerarca de la Iglesia, que se oyó un ruido infernal, acompañado de rechinar de dientes, aullidos espantosos y fuerte olor a azufre: había triunfado la virtud y Satán huía humillado y colérico.

Agradecido el Papa por la oportuna intervención del prelado, lo despidió regalándole las más preciada reliquia que poseía: el Santo Rostro. Ya de vuelta a su palacio andaluz, asegura la tradición que el santo obispo cumplió cada noche con la promesa hecha al diablillo de darle las sobras de la cena, sólo que desde entonces merendaba fuerte y cenaba solamente nueces. Las sobras eran las cáscaras.

Juan ESLAVA GALÁN, El fraude de la sábana santa y las reliquias de Cristo, Barcelona, Planeta, 2005.

miércoles, 8 de junio de 2011

ESLAVA GALÁN: Condenado por abusos deshonestos y ofensas al jefe del Estado

-Léame el titular.

-Condenado por abusos deshonestos y ofensas al jefe del Estado -lee Diego.

El jefe de Negociado cierra el periódico y cruza los brazos sobre él.

-En obsequio de la brevedad, le resumiré la noticia: un mozo de la localidad extremeña de Oliva compra una moto Ossa de segunda mano e invita a la novia a dar un paseo. La prometida del interfecto, una muchacha de familia afecta al Movimiento, de derechas de toda la vida, de moralidad intechable, obtiene el pertinente permiso de la madre. Extremando la modestia, la muchacha se monta a mujeriegas en el transportín del vehículo, despliega un púdico pañuelo sobre las rodillas y avisa al novio: "Cuando quieras". Él arranca, mete gas al motor, petardea un poco por la plaza del pueblo espantando a las gallinas y, con el pretexto de que quiere ver cómo se porta la Ossa en carretera, sale del pueblo y lleva la moto hasta un lugar solitario, donde corta el gas detrás de una tapia, y le espeta a la novia: "¡Bájate, que hoy no te salva ni Franco!" Ya se puede imaginar lo que sigue. Cuando el juez lo llama a declarar, el tío alega que ella había dicho "cuando quieras" ante testigos.

Diego comprende:

-¡Claro, leyendo el texto uno capta la situación -prosigue el aspirante a censor -, pero el titular de la noticia, tal como está redactado, mueve a pensar que el que fue objeto de abusos deshonestos fue... el Caudillo.

-¡Exacto! -aprueba don Tancredo-. ¡Ha dado usted en el clavo! ¡Imagínese la enormidad: el Caudillo víctima de abusos deshonestos a manos de un gañán de la dehesa extremeña! ¡Sólo pensarlo produce alferecía!

Juan ESLAVA GALÁN, De la alpargata al Seiscientos, Planeta, Barcelona, 2010.

lunes, 23 de mayo de 2011

ESLAVA GALÁN: Bombardeo de Jaén

Queipo de Llano bombardea Jaén, una indefensa ciudad de retaguardia que no dispone de sirenas de alarma ni refugios antiaéreos.

El 1 de abril de 1937, a las cinco y veinte de la tarde, seis J-52 en formación de cuña, protegidos por algunos cazas, dejan caer sobre Jaén un rosario de bombas de cien y de cincuenta kilos. El ataque ocasiona 155 muertos y numerosos heridos. Una bomba cae en la calle de Fontanilla y mata a veintidós personas; otra en la farmacia de don Ramón Espantaleón, en la calle de Muñoz Garnica, y mata a los cinco clientes que en ese momento se encontraban en el establecimiento. El boticario se salva porque había bajado al sótano a buscar un medicamento.

En represalia por el bombardeo, las autoridades republicanas fusilan a 128 presos escogidos entre los derechistas y propietarios encarcelados desde el principio de la guerra en la prisión provincial y en la catedral.

Juan ESLAVA GALÁN, Una historia de la guerra civil que no va a gustar a nadie, Planeta, Barcelona, 2006.