Jorge Luis BORGES: "Nadie puede leer dos mil libros. Yo no habré pasado de una media docena. Además no importa leer, sino releer."
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martes, 13 de agosto de 2013

PIGAFETTA: Juan Serrano

Vimos entonces cómo conducían hasta la orilla del mar a Juan Serrano, herido y agarrotado. Rogó que no disparásemos más, porque le asesinarían. Le preguntamos qué les había sucedido a sus compañeros y al intérprete, y respondió que a todos los degollaron, excepto al esclavo, que se pasó a los isleños. Nos conjuró a que le rescatásemos por mercancías; pero Juan Carvajo, su compadre, con algunos más, rehusaron intentar siquiera su rescate, y no consintieron que las chalupas se aproximaran a la isla, porque el mando de la escuadra les correspondía por la muerte de los dos gobernadores. 

Juan Serrano siguió implorando la compasión de su compadre, diciendo que en cuanto nos hiciésemos a la vela le asesinarían; y viendo, al fin, que sus lamentaciones eran inútiles, lanzó terribles imprecaciones, rogando a Dios que el día del juicio final hiciera dar cuenta de su alma a Juan Carvajo, su compadre.

Antonio PIGAFETTA, Primer viaje entorno del globo, Espasa, Madrid, 2004.

domingo, 11 de agosto de 2013

HARRER: Los khampas

Los khampas viven siempre agrupados a razón de tres o cuatro familias. Armados de espadas y fusiles, los hombres se dedican al pillaje: cuando le han echado el ojo a alguna tienda de nómadas, entran en ella y exigen que se les sirva una comida, y el propietario, asustado, se apresura a complacerlos. Una vez saciados, se marchan llevándose una o dos cabezas de ganado, después de apoderarse, además, de los objetos personales de la víctima. Luego van repitiendo la operación, hasta que la comarca queda exhausta. Entonces levantan el campo y se van a plantar sus tiendas en otra parte, donde vuelven a empezar con lo mismo. Los nómadas no pueden oponerse a las expoliaciones de los khampas, tanto más cuanto que estos atacan en grupo y además, en estas apartadas regiones, el Gobierno resulta impotente contra esas bandas. Por otra parte, si por azar algún gobernador de distrito consigue exterminar a alguna de esas tribus, el botín pasa a ser de su propiedad y no vuelve a los perjudicados. El castigo impuesto a los bandidos es verdaderamente horroroso: se les cortan ambos brazos; pero esa cruel perspectiva no ha arredrado hasta ahora a los khampas en sus funestas actividades.

Heinrich HARRER, Siete años en el Tíbet, Editorial Juventud, Barcelona, 1953.

jueves, 8 de agosto de 2013

PIGAFETTA: In hoc signo


Mandó traer una gran cruz con los clavos y la corona de espinas, delante de la cual nos prosternamos, imitándonos también los isleños. Entonces el capitán, por medio del intérprete, dijo a los reyes que esta cruz era el estandarte que le había confiado su emperador para plantarla allí donde pisase, y que, por consiguiente, quería elevarla en esta isla, a la cual el santo signo sería además favorable, porque todos los navíos europeos que en adelante la visitasen conocerían al verla que a nosotros nos habían recibido como amigos y no harían ninguna violencia ni a ellos ni a sus propiedades, y que en el caso de que alguno de ellos fuese hecho prisionero, no tendría más que mostrar la cruz para que en el acto le pusiesen en libertad. Añadió que era preciso colocar la cruz sobre la más elevada cima de las cercanías, a fin de que todos pudiesen verla, y que cada mañana debían de adorarla, pues siguiendo su consejo ni el rayo ni las tormentas les ocasionarían daños. Los reyes, que no dudaban de ningún modo lo que el capitán acababa de decirles, le dieron las gracias y le aseguraron por el intérprete que estaban muy satisfechos y que tendrían un gran placer en ejecutar lo que acababa de proponerles.

Antonio PIGAFETTA, Primer viaje entorno del globo, Espasa, Madrid, 2004.

lunes, 1 de octubre de 2012

REVERTE: Tratamiento contra la ludopatía



En mis salas de apuestas, un jugador nunca gana. Todos lo saben al entrar. Pero aprenden una lección profunda: consiguen una experiencia de gran valor. ¡Me considero un gran benefactor! Conozco a muchos que han renunciado al juego, se han curado de la avaricia y restaurado su salud mental gracias a mi tratamiento. El elogio, y no la censura, tendría que ser mi premio.

Javier REVERTE, El río de la luz, Plaza y Janés, Barcelona, 2009.

lunes, 3 de septiembre de 2012

GONZÁLEZ: Adopción canina


Un hombre uniformado llamó a nuestra puerta al cabo de una semana, hacia la hora de cenar. Era un tipo de mediana edad y aspecto severo, grande como un armario, con un uniforme azul cubierto de insignias, galones y dorados, provisto de una placa de inspector de la perrera de Battersea. Me dio las buenas noches con un estremecedor vozarrón de sargento instructor.

Yo le hice pasar con cierta torpeza de gestos: tenía un cigarrillo en una mano y un vaso de whisky en la otra.

-Veo que fuma usted. ¿Bebe con frecuencia? -inquirió secamente.

Un tipo con aspecto de policía y voz de policía no siempre resulta reconfortante cuando se mete en casa de uno.

-Oh, muy de vez en cuando -respondí con una sonrisa patética.

El hombretón uniformado se abrió paso hacia la cocina.

-¿Es aquí donde dormirá el perro?

-No sé -balbuceé-. Es posible que duerma con nosotros.

-Los perros deben dormir en la cocina, y la de ustedes es demasiado pequeña y tiene un ventilación deficiente. Además, carece de jardín. En general, la casa me parece bastante inadecuada. Ustedes son españoles, ¿no?

Vi en sus ojos lo que pensaba. Yo era un español alcoholizado y genéticamente cruel que torearía al pobre perro cada tarde, le clavaría las banderillas, apagaría mi cigarrillo sobre su lomo y, entre grandes risotadas, lo arrojaría desde la azotea.

-La casa es adecuada para nosotros, la calle es peatonal y tenemos aquí mismo los parques -argumenté sin convicción.

El hombre asintió mientras marcaba con cruces las casillas de un formulario.

El caso estaba cerrado. No habría adopción canina.


Enric GONZÁLEZ, Historias de Londres, RBA, Barcelona, 2010.

sábado, 17 de septiembre de 2011

REVERTE: Un viejo turco

Éramos pocos los viajeros y el autocar paraba en todos los pueblos del recorrido. A mi derecha, en los asientos del otro lado del pasillo, se acomodaba un viejo turco, de cuerpo esmirriado y mirada lobuna, que se afanaba en pasar y pasar las hojas, compulsivo, de atrás adelante y de delante atrás, de un periódico repleto de fotografías de mujeres a medio desnudar. Cuando descendió del vehículo, en una de las múltiples paradas del camino, dejó la revista en el asiento, quizá porque no le convenía aparecer en casa con tan satánico producto. Lo pillé, por supuesto; y era en verdad peculiar aquel engendro de semanario, editado en papel barato. Ni un solo desnudo integral asomaba en sus páginas; pero la fuerza erótica de los gestos de las mujeres, expresada en las miradas, en los gestos de la boca, en las posiciones de su cuerpo, superaba con creces la de cualquier publicación pornográfica de nuestro tolerante Occidente. Los dueños de Playboy deberían aprender un poco de las publicaciones que, burlando la censura, aparecen en países como Turquía. Y si encerraran en sus páginas olores a carne de mujer, mejor. Guardé aquella curiosa revista en el morral, mientras pensaba en aquel anciano turco.

Javier REVERTE, Corázón de Ulises, Suma de Letras, Barcelona, 2000.

martes, 13 de septiembre de 2011

REVERTE: Helena de Chipre

-Antes viajaba con mi hermana, pero ahora prefiero ir sola. Es mejor, te relacionas con más gente. ¿Y usted, viaja con alguien?
-Solo.
-¿Y qué opina su mujer...? Supongo que es casado.
-A ella le parece bien. ¿Y qué opina su marido?
-Yo trabajo todo el día como una negra. Siempre hay hermanos, primos, cuñados y amigos que vienen a comer o a cenar a casa. No paro. Y tengo que liberarme alguna vez. Mi marido está de acuerdo.
-Ya lo ve: somos libres.
-¿En qué trabaja?
-Exportación e importación.
-¿Y qué es lo que exporta e importa?
-Cualquier cosa que pueda comprar barato y vender caro.
-Un buen trabajo. Yo quería tener una carrera y trabajar, pero ya ve, me casé y ahí me he quedado. ¿Conoce Chipre?
-No.
-Es muy bonita. Deberá ir alguna vez. La pena es que es una isla divididida, ya sabe, a un lado los turcos y al otro lado los griegos. Yo no puedo pasar al lado turco, ni puedo viajar a Turquía.
-He oído decir que se odian entre ustedes.
-Hay mucho odio. Pero yo no odio. Cuando vivía en Londres, mi mejor amiga era una turca, una chica de Esmirna... Perdone la pregunta, pero cuando está de viaje, ¿es fiel a su mujer?
-Absolutamente fiel.
-Es raro en un hombre.
-¿Y usted, es fiel a su marido cuando está fuera de casa?
-Lo intento con todas mis fuerzas.

Javier REVERTE, Corázón de Ulises, Suma de Letras, Barcelona, 2000.

sábado, 10 de septiembre de 2011

REVERTE: Teorema de la verdad

-Ah, español; claro, mediterráneo, por eso me pareció griego. Mi nombre es Constantinos, soy profesor de matemáticas.
-Me llamo Martín.
-¿Y a qué se dedica?
-Escritor.
-¿Escritor de qué?
-De libros.
-¿Libros de qué?
-Viajes, novelas...
-Yo también soy escritor.
-¿Escritor de qué?
-He publicado algunas poesías en revistas universitarias. Y algún ensayo de filosofía. ¿Le gusta la filosofía?
-Claro, es muy instructiva. Y además suministra ideas para argumentos de las novelas.
-¿Y qué opina de la verdad?
-Me desconcierta esa palabra, lo siento.
-Yo tengo una fórmula matemática para llegar a la verdad. Ya sabe que los griegos inventamos la filosofía, y muchos de nosotros seguimos practicándola. En Grecia, la filosofía es como un deporte.
-¡Qué interesante! ¿Y cuál es su fórmula?
-Lo siento, señor Martín. Precisamente en estos días estoy terminando de escribir un artículo donde explico el asunto. No se publicará hasta dentro de unos meses, en el próximo curso. Y comprenderá que no es oportuno contarle a un colega una idea. ya conoce cómo es eso de la escritura...
-Se refiere usted al plagio.
-Eso mismo. Pero no me lo tome mal. No es que desconfíe de usted, es que no le conozco.
-Yo haría lo mismo en su caso. ¿Me dirá al menos cómo titulará el artículo?
-Teorema de la verdad. Y le adelantaré otra cosa: la verdad no es sólo matemática, es también pura geometría. Más no puedo decirle, lo siento.


Javier REVERTE, Corázón de Ulises, Suma de Letras, Barcelona, 2000.

viernes, 15 de julio de 2011

CARANDELL: Ultreia

"Lutero escribió: No se sabe si allí yace Santiago o un perro muerto o un caballo muerto."

"Guillermo de Aquitania, hombre irascible y cruel, mató a su hermana Felicia y, arrepentido, se refugió en estas soledades para hacer penitencia por su crimen."

"Dice que los castellanos son malos y viciosos."

"Había conocido a uno que era probador de una marca de botas."

"Un padre había encargado a cada uno de sus hijos peregrinar a Jerusalén, Roma y Santiago so pena de perder la herencia si no lo hacían."

"Alfonso VI recurrió a la prueba del fuego para saber si la Iglesia de España debía adoptar el rito latino o podía seguir con el rito mozárabe. El monarca arrojó al fuego el misal mozárabe y vio como se quemaba. Arrimó a las ascuas el otro misal, que también se quemó."

"La vieja tejedora dijo de su hija: Ella tirará mientras yo tire; después, lo dejará."

"Unamuno sugirió que el cuerpo que está en la urna del altar mayor de la catedral compostelana pudiera ser el de Prisciliano."

Luis CARANDELL, Ultreia, Aguilar, Madrid, 1999.

miércoles, 6 de julio de 2011

REVERTE: Dios, el diablo y la aventura

"Será olvidado en los siglos siguientes. Y no sólo por sus compatriotas, sino en buena medida por la Iglesia a la que sirvió y por la que entregó su vida."

"Cuando era niño, probablemente soñó con ir a África."

"Los españoles fueron los que más se distinguieron en la crueldad. Gozaban en derramar sangre, en profanar los templos, en perseguir a los obispos."

"Me regocijé tanto que todos los padecimientos del pasado me parecieron nada."

"Muchos juicios de Dios son un abismo."

"El número de los que se han ordenado de primeras órdenes estos últimos años es tan grande que apenas se halla mozo soltero en muchos lugares que no esté ordenado en ellas; y muchos de crecida edad, después de haber enviudado, las procuran y consiguen, y casi todos las desean, para gozar del privilegio del fueron, vivir con más libertad, excusarse de pagar los tributos y otros motivos temporales."

"Se recordaba del abuna Petrus que había violado a una mujer casada."

"Tenemos en nuestra tierra unos enemigos gentiles que se llaman gallas, y cuando vamos en contra ellos no los encontramos, porque huyen, y cuando regresamos a nuestra casa, ellos vuelven donde no estamos como ladrones."

Javier REVERTE, Dios, el diablo y la aventura, Plaza y Janés, Barcelona, 2001.

lunes, 4 de julio de 2011

SETH: Desde el lago del Cielo

"Hay que vigilar al extranjero todo el tiempo, de modo que no vea demasiado, no actúe demasiado por su cuenta ni influya en la conducta de los habitantes locales."

"Los tratados de las dos potencias imperiales dejaron sin resolver el litigio fronterizo y, por causa de él, han luchado a sangre y fuego sus dos sucesores socialistas."

"Un niño prorrumpe en sollozos y es consolado con un trozo de albaricoque seco. Las moscas se posan sobre él en el acto. Las moscas de Dunhuang son monstruosas e innumerables."

"Nuestro guía nos proporciona nombres y fechas que se escapan directamente de mi cabeza, se evaporan."

"Toda la China rural está prohibida, excepto los lugares pintorescos famosos o -de modo ocasional- algunas comunas modelo."

"Una agente amable y servicial más allá de lo obligado."

"A veces me parece que vago por el mundo sólo para acumular material para futuras nostalgias."

"No hay variación básica en el diseño de los apartamentos para trabajadores, las oficinas gubernamentales, los parques, las librerías y ni siquera las farolas. El Estado realiza casi todas las construcciones modernas: hace falta pensar y gastar mucho menos si es posible poner en práctica el mismo diseño en todas partes."

"Se debate el sistema gubernamental de asignación de empleo. ¿Qué empleo se me asignará cuando vuelva a casa? Cuando digo que yo mismo me buscaré uno, despierto un asombro y un interés considerable."

"Vino de lejos sin otra intención que ver el antiguo templo y lo vio y lloró."

"Como en toda China, parte del atractivo de sentarse detrás del volante es el placer de poder darle a la bocina, una facultad que se ejerce al máximo incluso de noche."

"Si doy el regalo ahora al señor Ho, quizá lo considere inadecuado ya que mi caso está bajo consideración. Si se lo doy después de conseguir la aprobación especial de salida, podría considerarlo una recompensa; de nuevo algo inadecuado. Pienso que la única circunstancia apropiada en que puedo entregárselo es en el caso de que no me concedan el permiso para salir por el Tíbet."

Vikram SETH, Desde el lago del Cielo. Viajes por Sinkiang, Tíbet y Nepal, Ediciones B, Barcelona, 1998.

sábado, 25 de junio de 2011

VALERA: Cartas desde Rusia

"El total de la guarnición será de unos siete mil hombres. La ciudadela de Varsovia es fuerte de veras y muy capaz y erizada de cañones. Más de veinte grandísimos morteros apuntan de continuo a la ciudad."

"Como una especie de fósil vivo de la antigua raza eslava existen aún estos sectarios, sin querer afeitarse porque Nuestro Señor no se afeitó nunca."

"Se mutilan estos desgraciados, y luego se arrepienten cuando ya es tarde."

"Hay algunos que reuniéndose en un aquelarre infame, le cortan un pecho a una doncella, y dividiéndolo en menudos trozos, comulgan con él en un infernal sacramento."

"Se ocupan mucho de las cosas asiáticas. En el ministerio de Asuntos Extranjeros hay una sección numerosísima que se emplea en ellas de continuo. No sé lo que hará, porque allí hay más sigilo que en parte alguna.

"Para saber de política hay que recurrir a los periódicos de otros países y echar a volar la imaginación, como hacen dichos periódicos."

"Como no pocos bibliófilos, conoce más títulos de libros que lo que en ellos se contiene."

"Todo bicho viviente escribe por las noches sus impresiones, y no pocos suelen luego publicarlas."

Juan VALERA, Cartas desde Rusia, Miraguano, Madrid, 2006.

jueves, 23 de junio de 2011

LEWIS: Nápoles 1944

"Parece que nadie sabe muy bien lo que somos y lo que hacemos. Debido a ello, nos encargan trabajos que ninguna otra división del ejército quiere realizar."

"Los reclutas de ojos azules eran los que conseguían los destinos de responsabilidad y a veces los más atractivos, mientras que los otros iban al cubo de basura."

"Enviaron a hispanohablantes a Italia, dando por supuesto que el español y el italiano hablados y escritos eran casi iguales. También era típico que un colega que hablaba rumano se encontrara gesticulando entre los guerrilleros yugoslavos (ambas lenguas eran balcánicas) y que el oficial con quien yo fui a Argelia fuera una autoridad en noruego antiguo y no tuviera ni idea de francés."

"Habían pasado directamente al ejército desde la eterna paz de lugares como Kansas o Wisconsin."

"Lo que nosotros hemos visto ha sido el caos resultante del miedo y la cobardía que se propagaron desde el mando. Y lo que yo nunca entenderé es qué impidió a los alemanes liquidarnos."

"Rodeamos el pueblo, esperamos que empezaran que a hacer las señales; entonces intervinimos y capturamos a un hombre que se dirigía con una linterna al único retrete que hay en el pueblo."

"Un soldado un poco achispado y azuzado continuamente por sus amigos, depositó al fin su lata junto a una mujer, se desabrochó y se echó sobre ella."

"El noventa y nueve por ciento de la información registrada allí era increíblemente trivial y en general reveló que casi todos los italianos llevaban una vida política de absoluta neutralidad, aunque eran proclives a las aventuras sexuales."

"Era frecuente que ni siquiera identificaran a los sospechosos por el nombre, sino por descripciones del estilo de 'altura media', 'edad, de treinta a cuarenta', 'de extraordinaria fealdad' o, en un caso, 'se sabe que tiene un miedo obsesivo a los gatos'."

"Según la teoría de la policía, respaldadada por muchos rumores y cierta evidencia verosímil, una patrulla de SS se había ofrecido voluntaria para quedarse en Nápoles tras la retirada de los alemanes y se había ocultado en las catacumbas."

"Ella le había explicado mediante gestos que su difunto marido nunca había dejado de tener relaciones sexuales con ella como mínimo seis veces al día."

"Saqué la conclusión de que eran demasiado pobres para casarse, demasiado pobres para hacer algo más que persistir con notable tenacidad en la lucha por mantener las apariencias."

"El objetivo de su visita era averiguar si podíamos encargarnos de que su hermano entrara en un burdel del ejército. Le explicamos que no existía semejante institución en el ejército británico."

"Me dijo que había ingresado en una organización separatista consagrada a la restauración de las Dos Sicilias. Quieren vestir a la gente con túnicas romanas, imponer un mínimo legal de diez hijos por familia y reimplantar la servidumbre con uno u otro disfraz."

"El general quería una ejecución, como todos los generales."

"Un muchacho de trece años había esperado emboscado y había disparado contra el hombre que había matado a su padre antes de que él naciera."

"En Pomigliano hay un monje que vuela. El año pasado, durante un ataque aéreo, se elevó hasta el cielo para coger en sus brazos al piloto de un avión italiano derribado."

"La oficina de guerra psicológica expone en su boletín que hay actualmente en Nápoles 42.000 mujeres que se dedican de forma habitual o esporádica a la prostitución. Eso en una población de unas 150.000 mujeres en edad núbil."

"Las fuentes oficiales llevan meses asegurándonos que roban el equivalente al cargamento de una barco aliado de cada tres que llegan al puerto de Nápoles."

"La semana pasada detuvieron por pura casualidad el coche del legado pontificio en un control rutinario de carretera, y descubrieron que llevaba un juego de neumáticos robados."

"Me dio la impresión de un hombre animado por el conocimiento secreto del curso que tomaría su futuro."

"En la defensa de un cliente pronunció un discurso que duró dos días y medio, y en determinado momento se interrumpió la sesión para que el juez y el jurado recuperaran el control emocional."

"Se ha informado de que es habitual que dos marroquíes violen simultáneamente a una mujer; uno practica el coito normalmente mientras el otro la sodomiza."

"Mientras permanecían plenamente conscientes los castraron. Luego los decapitaron."

"En un aparador había varios cientos de pares de medias de seda, cada una de las cuales valía lo que el honor de cualquier mujer de Nápoles cuyo honor estuviera en venta."

"Se había dejado crecer exageradamente las uñas de los meñiques al viejo estilo sureño para demostrar que no trabaja."

"Mientras esperaba que preparara la receta, rodeé el mostrador para observar las actividades de un chiquillo que despegaba afanosamente etiquetas inglesas para pegar otras italianas."

"Entre ellos se cuenta el que tengo que investigar, que se llama Forza Italia! y al que se suponen tendencias neofascistas."

"Vivíamos prácticamente en la Edad Media. Sólo habían cambiado los edificios, y la mayoría eran ruinas. Epidemias, bandidos, entierros con plañideras, mendigos deformes y mutilados, tullidos sin piernas."

Norman LEWIS, Nápoles 1944, Ediciones Folio, Barcelona, 2004.

martes, 24 de mayo de 2011

PÉREZ BUSTAMANTE: El Amazonas

El 12 de febrero entraron los expedionarios en el Amazonas. "El río era tan ancho de banda a banda, de ahí adelante, que parecía que caminábamos por anchíssimo mar engolfados", dice el padre Carvajal, cronista del viaje. Se construyó otro bergantín de mayor capacidad y continuaron su viaje, aunque continuamente molestados por los mosquitos y por los indios, principalmente los terribles machiparos, que perturbaban los desembarcos que se hacían para descansar y aprovisionarse, y los caribes, que usaban flechas envenenadas y causaron varias bajas entre los expedicionarios. El padre Carvajal, que fué dos veces herido y perdió un ojo, nos describe la terrible muerte del burgalés Carranza: "Fué una cosa de mucha lástima verle, porque se le puso el pie en que fué herido muy negro, e fué subiendo la ponçoña por la pierna arriba, como cosa viva, sin se poder ataxar, aunque le dieron muchos cauterios de fuego, con lo que se vido que la flecha traía yerba ponçoñosíssima e como subió al corazón, murió estando en mucha pena hasta el tercero día que dió el ánima a Dios que la crió."

Ciriaco PÉREZ BUSTAMANTE, Historia del Imperio español, Ediciones Atlas, Madrid, 1951.

sábado, 21 de mayo de 2011

BURTON: Las Montañas de la Luna

"En la ruta de los esclavos, el viajero no puede esperar ayuda, cualquiera que sea la miseria en la que se encuentre: tiene que hacer sufrir, si no quiere sufrir él mismo."

"El jefe de la escolta no tiene más que un ojo. Según el proverbio sánscrito, la lealtad de un tuerto es tan rara como la fidelidad de una coqueta, y Mallok justifica el refrán. Tiene hermosas facciones, a pesar de estar picado de viruelas, pero su ojo no mira nunca a derechas, y su expresión inspira desconfianza. El primero para el placer y el último para el combate, grita continuamente sin embargo que prefiere batirse antes que comer."

"Han aprendido a vengar en los débiles los males de que han sido víctimas."

"Detén la hora que pasa: los astros siguen su curso y te traerán nuevos males. El sabio goza del presente; el loco deja el placer para el porvenir."

"Si brilla la luna, el espíritu se anima, un furor lúdico se apodera de todo el grupo, suena estrepitosamente el tambor, se eleva el canto, y todos empiezan a bailar con esa gravedad que distingue los preludios de este ejercicio y que cede bien pronto para dar lugar a una delirante agitación."

"En estos lugares de una fertilidad exuberante, la naturaleza ha hecho de su generosidad una maldición para el hombre, pues al proporcionarles raíces, hierbas, fruta, caza y algunos granos, con los cuales se contenta, le ha dispensado del trabajo, pero le ha vuelto inútil para el progreso."

"Mentir es, por otra parte, la costumbre del débil y del oprimido, así como su medio de defensa. Sin embargo, para el africano es algo más, y podría decirse que goza mintiendo."

"Considerada como una de las costumbres del país, la persecución del ganado humano está llena de atractivos para estos salvajes. Al beneficio de la guerra, une todos los placeres de la caza, y tiene sus peligros y sus emociones: rompe la monotonía de la existencia, le ofrece un objetivo, abre un camino al valor y a la astucia, proporciona gloria."

Richard BURTON, Las Montañas de la Luna, Valdemar, Madrid, 2000.

martes, 17 de mayo de 2011

SCHWOB: Viaje a Samoa

"A las siete, cuando íbamos a cenar, dos bandazos violentos volcaron la cena de ciento cincuenta personas, rompieron toda la vajilla, y convirtieron el comedor en un lago de vino, de loza y de cascos de botella, entre los cuales nadaban calandras y avellanas, almendras, higos y pasas."

"Hay montañas tabulares cuyo plano se eleva poco a poco. Son los prodigiosos juguetes de algún terrible dios negro."

"La nación que proclamó los Derechos del Hombre trata a una bella raza inteligente peor que al ganado en el matadero."

"Con gravedad, le hemos aconsejado que cace el lemp, especie de avestruz que sólo tiene una pata, y que se apresa aserrando el árbol contra el cual se duerme; o el camor, en China lang-pé, que tiene las patas más cortas de un lado para poder correr mejor por la falda de las montañas."

"A donde se llega por corredores tortuosos, escaleras empinadas, entre charcas de inmundicias donde pululan las cucarachas."

"A bordo tenemos un millonario que posee una mina de oro en Nueva Zelanda, desprecia a todo el mundo, bebe champán y fuma habanos sin ofrecerlos."

"En su juventud, este mastodonte con botones de diamante se aprendió de memoria el undécimo libro de El Paraíso Perdido, para ganar una apuesta."


Marcel SCHWOB, Viaje a Samoa, Ediciones Folio, Barcelona, 2004.

jueves, 12 de mayo de 2011

BENJAMÍN DE TUDELA: Drusos

Sidón es una ciudad grande, y en ella hay unos veinte judíos. Cerca de ella, a unas diez millas, se encuentran unas gentes que están en guerra con los habitantes de Sidón; se llaman drusos y son considerados como paganos herejes: no tienen religión. Viven en las altas montañas y en las cavernas de los peñascos, ni tienen rey ni príncipe que domine sobre ellos, llevando una vida solitaria entre montes y peñones. Hasta el monte Hermón llegan sus términos, camino de tres días. Anegados en lujuria, toman a sus hermanas por mujeres y el padre a la hija, y celebran una fiesta anual a la que acuden todos, hombres y mujeres, a comer y beber juntos, y luego cambian sus mujeres cada uno con la de su prójimo. Dicen ellos que el alma al tiempo de salir del cuerpo de un varón bueno, se une al de un niño, que nace al mismo tiempo que sale el alma del cuerpo de aquel; y si fuese un hombre malo, se une ésta al cuerpo de un perro o de un asno: tal es su camino de torpeza y necedad. No hay judíos entre ellos, y sólo acuden allí algunos tintoreros y artesanos, que permanecen ocupados en sus trabajos y negocios, hasta que vuelven a sus casas. Son amigos de los judíos. Ágiles por las montañas y collados, nadie puede, por tal motivo, guerrear con ellos.

Benjamín de Tudela, Libro de los viajes, De La Luna, Madrid, 2001.

jueves, 5 de mayo de 2011

MANDEVILLE: Existe otra isla donde impera la siguiente costumbre...

Existe allí otra isla que es muy bonita, buena, grande y está densamente poblada, donde impera la siguiente costumbre. En la primera noche de bodas, la novia yace con otro hombre para que le quite la virginidad, servicio que se retribuye bien y se agradece mucho. Hay determinados hombres en cada ciudad que no sirven más que para eso; se les llama cadeberiz, que quiere decir "los locos de la vana esperanza". Las gentes de este país consideran que el desvirgar a una mujer es una cosa muy peligrosa, pues creen que la vida de quien lo hace corre peligro. Si el marido descubre que su mujer sigue siendo virgen la noche siguiente de haber yacido con el hombre designado para tal fin, quizá por embriaguez del individuo o por alguna otra causa, entonces acusará a dicho individuo de no haber cumplido con su tarea, y le reprenderá de una forma tan cruel, como si el delito hubiese sido intentar matarlo. Pero, después de esa primera noche en que las mujeres han sido desvirgadas por otro, se conducen con mucho recato y no osan hablar con hombre alguno. Les pregunté la razón por la que mantenían esa costumbre, y me dijeron que antiguamente algunos hombres habían muerto por desvirgar a doncellas que tenían dentro de su cuerpo serpientes, que picaban sus penes, provocándoles una muerte instantánea. Por eso, por temor a morir, mantienen la costumbre de que sean unos hombres determinados los que desvirguen a sus esposas. Prefieren que sea otro el que primero experimente el recorrido, evitando así correr riesgos.

Los viajes de Sir John Mandeville, Cátedra, Madrid, 2001.

domingo, 1 de mayo de 2011

MANDEVILLE: A menos que la misericordia de Dios sobrepase su justicia

En el Monte Tabor, el día del Juicio Final cuatro ángeles harán sonar sus cuatro trompetas y resucitarán de la muerte a la vida todos los hombres que hayan muerto desde la creación del mundo, quienes en cuerpo y alma vendrán ante Dios para ser juzgados en el Valle de Josafat. Será el día de Pascua, a la hora en que resucitó Nuestro Señor. El Juicio Final empezará a la misma hora en que Nuestro Señor descendió al infierno y lo exterminó. A esa misma hora aniquilará el mundo y hará conducir a sus elegidos a la gloria y condenará a los demás a las penas perpetuas. Será entonces cuando cada cual tendrá su merecido, bueno o malo, a menos que la misericordia de Dios sobrepase su justicia.

Los viajes de Sir John Mandeville, Cátedra, Madrid, 2001.