Jorge Luis BORGES: "Nadie puede leer dos mil libros. Yo no habré pasado de una media docena. Además no importa leer, sino releer."

martes, 12 de abril de 2011

MONTERROSO: Fecundidad

"Hoy me siento bien, un Balzac; estoy terminando esta línea."

lunes, 11 de abril de 2011

VORÁGINE: Cuaresma irlandesa

Se enfrentó a muchas dificultades para convertir a los erígenas, pues eran gentes sencillas. En ocasiones, su propia ignorancia les hacía pecar.
Les había dicho Patricio que no había que comer carne los días de cuaresma. Él mismo ayunaba, como lo había hecho Nuestro Señor cuando estaba en el desierto, luchando contra las tentaciones del demonio. Los monjes que le habían acompañado desde Caledonia no comían nada; sólo una vez al día bebían un poco de agua. Patricio les dijo a los erígenas que ellos tendrían que abstenerse sólo de comer carne. “¿Qué vamos a comer entonces?”, le preguntaron. “Cualquier alimento sacado del agua”, respondió Patricio.
Un día, paseando cerca del mar, vio como desde una barca se lanzaban unos corderos al agua. Sorprendido, fue a la aldea de la que procedían aquellas barcas y le preguntó al gobernador: “¿Qué hacen aquellos hombres, allí, en el mar?”. El gobernador no respondió inmediatamente, sino que sacó un pastel de carne y se lo ofreció a Patricio. “Estos alimentos proceden del mar”, dijo. “Hemos obedecido la voluntad del Señor”, añadió, "sólo comemos alimentos sacados del agua". El monje se sorprendió de la simplicidad de aquellos hombres. Los erígenas eran pastores y no estaban acostumbrados a conseguir, como los britanos, alimentos del mar, por lo que, durante la cuaresma, sólo comían tortas de cereal y algunos frutos silvestres. Patricio se alejó de aquella aldea sin lanzar ningún reproche, con el alma tranquila.

Jacobo de la VORÁGINE, Leyenda dorada, Alianza, Madrid, 2005.

domingo, 10 de abril de 2011

CHAMFORT


"Vivre est une maladie, dont le sommeil est un palliatif et la mort est le remède."

sábado, 9 de abril de 2011

KAFKA: La verdad sobre Sancho Panza

"Con el correr de los años, Sancho Panza logró, oyendo las aventuras de los caballeros andantes, apartar a tal punto de sí a su demonio, al que luego dio el nombre de don Quijote, que éste se lanzó a las más locas aventuras, las cuales, por falta de objetivo, no hicieron daño a nadie. Sancho Panza acompañó a don Quijote en sus andanzas, alcanzando con ello un grande y útil esparcimiento."

viernes, 8 de abril de 2011

CAVAFIS: Me esforzaré...

En cualquier trabajo que me encomienden, me esforzaré
por ser útil a mi tierra. Esta es mi intención.
Pero si me lo impiden con sus métodos,
sabemos los sutiles que son, qué vamos a decir,
si me lo impiden, qué culpa tengo yo.

C.P. CAVAFIS, Antología poética, Alianza, Madrid, 1999.

jueves, 7 de abril de 2011

VERNE: La vuelta al mundo en 79 días

"Era un hombre que debía haber viajado por todas partes, al menos con su imaginación."

"Un personaje cuya existencia era tan regular que no dormía fuera de casa, que no viajaba, que no se ausentaba jamás ni por un día."

"La Tierra ha disminuido de tamaño."

"Y, por lo que respecta a una visita a la ciudad, ni se le pasó por la imaginación, pues pertenecía a esa raza de ingleses que delegan en sus criados la visita a los países que atraviesan."

"Señor maestresala, no jure y recuerde esto: antaño, en la India, los gatos estaban considerados animales sagrados. Eran los buenos tiempos."

"Aquel caballero no viajaba, describía una circunferencia."

"Habían entrado en un fumadero frecuentado por aquel tipo de miserables, embrutecidos, enflaquecidos e idiotas, a los que la mercantil Inglaterra vende anualmente un total de doscientas sesenta millones de francos de aquella droga funesta que se llama opio. Tristes millones aquellos, conseguidos gracias a uno de los vicios más funestos de la naturaleza humana."

"En lugar de embarcarse en Inglaterra para los Estados Unidos, como un pillo vulgar y corriente, aquel Fogg había dado una gran vuelta y atravesado las tres cuartas partes del globo, a fin de alcanzar con seguridad el continente americano."

"Allí, con unos puñados de arroz, comió como un hombre para el que la cena era un problema todavía por resolver."

"Los puñetazos, aunque sean políticos, no dejan de ser puñetazos."

"Phileas Fogg, así conducido, sin tiempo para reflexionar, salió de su habitación, salió de su casa, saltó a un cab, prometió cien libras al cochero y, después de aplastar a dos perros y de haber chocado contra cinco coches, llegó al Reform Club."

"Así pues, Phileas Fogg ganó su apuesta. Recorrió en ochenta días aquel viaje alrededor del mundo. Empleó para llevarlo a cabo todos los medios de transporte, paquebotes, ferrocarriles, coches, yates, barcos de carga, trineos y hasta un elefante. El excéntrico gentleman desplegó en aquel asunto sus maravillosas dotes de sangre fría y exactitud. Pero ¿y después? ¿Qué ganó con todo aquel desplazamiento? ¿Qué le proporcionó aquel viaje?"

Jules VERNE, La vuelta al mundo en 80 días, Anaya, Madrid, 1984.

miércoles, 6 de abril de 2011

RIBEYRO: El profesor suplente

En el camino se entretuvo repasando mentalmente los párrafos de su lección. Durante la noche anterior no había podido evitar un temblorcito de gozo cuando, para designar a Luis XVI, había descubierto el epíteto de Hidra. El epíteto pertenecía al siglo XIX y había caído un poco en desuso pero Matías, por su porte y sus lecturas, seguía perteneciendo al siglo XIX y su inteligencia, por donde se la mirara, era una inteligencia en desuso. Desde hacía doce años, cuando por dos veces consecutivas fue aplazado en el examen de bachillerato, no había vuelto a hojear un solo libro de estudios ni a someterse una sola cogitación al apetito un poco lánguido de su espíritu. Él siempre achacó sus fracasos académicos a la malevolencia del jurado y a esa especie de amnesia repentina que lo asaltaba sin remisión cada vez que tenía que poner en evidencia sus conocimientos. Pero si no había podido optar al título de abogado, había elegido la prosa y el corbatín del notario: si no por ciencia, al menos por apariencia, quedaba siempre dentro de los límites de la profesión.

Cuando llegó ante la fachada del colegio, se sobreparó en seco y quedó un poco perplejo. El gran reloj del frontis le indicó que llevaba un adelanto de diez minutos. Ser demasiado puntual le pareció poco elegante y resolvió que bien valía la pena caminar hasta la esquina. Al cruzar delante de la verja escolar, divisó un portero de semblante hosco, que vigilaba la calzada, las manos cruzadas a la espalda.

En la esquina del parque se detuvo, sacó un pañuelo y se enjugó la frente. Hacía un poco de calor. Un pino y una palmera, confundiendo sus sombras, le recordaron un verso, cuyo autor trató en vano de identificar. Se disponía a regresar –el reloj del Municipio acababa de dar las once– cuando detrás de la vidriera de una tienda de discos distinguió a un hombre pálido que lo espiaba. Con sorpresa constató que ese hombre no era otra cosa que su propio reflejo. Observándose con disimulo, hizo un guiño, como para disipar esa expresión un poco lóbrega que la mala noche de estudio y de café había grabado en sus facciones. Pero la expresión, lejos de desaparecer, desplegó nuevos signos y Matías comprobó que su calva convalecía tristemente entre los mechones de las sienes y que su bigote caía sobre sus labios con un gesto de absoluto vencimiento.

Un poco mortificado por la observación, se retiró con ímpetu de la vidriera. Una sofocación de mañana estival hizo que aflojara su corbatín de raso. Pero cuando llegó ante la fachada del colegio, sin que en apariencia nada lo provocara, una duda tremenda le asaltó: en ese momento no podía precisar si la Hidra era un animal marino, un monstruo mitológico o una invención de ese doctor Valencia, quien empleaba figuras semejantes para demoler a sus enemigos del Parlamento. Confundido, abrió su maletín para revisar sus apuntes, cuando se percató que el portero no le quitaba el ojo de encima. Esta mirada, viniendo de un hombre uniformado, despertó en su conciencia de pequeño contribuyente tenebrosas asociaciones y, sin poder evitarlo, prosiguió su marcha hasta la esquina opuesta.

Allí se detuvo resollando. Ya el problema de Hidra no le interesaba: esta duda había arrastrado otras muchísimo más urgentes. Ahora en su cabeza todo se confundía. Hacía de Colbert un ministro inglés, la joroba de Marat la colocaba sobre los hombros de Robespierre y, por un artificio de su imaginación, los finos alejandrinos de Chenier iban a parar a los labios del verdugo Sansón.


Julio Ramón RIBEYRO, El profesor suplente, Austral, Madrid, 2007.

martes, 5 de abril de 2011

REICH-RANICKI: Compasión, bondad, humanidad

"Mientras los nuestros eran asesinados, nosotros nos salvamos; no nos mataron a golpes, no nos exterminaron, no nos gasearon. Hemos sobrevivido sin haberlo merecido. Se lo debemos a la mera casualidad. Por razones incomprensibles, somos los hijos elegidos del horror."

"Es obvio que tuve que dejar todo cuanto tenía en aquella pequeña habitación. Sólo se me permitió llevarme cinco marcos y una cartera. Pero no sabía qué meter en ella."

"Por quienes pronto se pusieron al servicio de los nuevos señores: por todo tipo de alborotadores y haraganes polacos, a menudo por adolescentes, felices de haber encontrado una actividad bulliciosa y entretenida."

"No importaba qué nos hiciera, pues no tenía que dar cuenta a nadie."

"Allí se vio claramente de qué son capaces las personas cuando se les concede un poder ilimitado sobre otros seres humanos."

"Los asimilados reprochaban a los ortodoxos su atraso en casi todo, y éstos a su vez creían que los asimilados se habían alejado de la fe y la tradición de sus padres sobre todo por oportunismo."

"En su opinión, el deber de honor de los judíos era tocar bien buena música, incluso en aquellas terribles circunstancias."

"En la sala olía a berza y nabos, pero nadie se sentía molesto, pues escuchábamos a Schubert y Brahms."

"¿Nos encantaba y entusiasmaba Mozart a pesar de que estábamos hambrientos, o precisamente porque lo estábamos? En cualquier caso, créanme: en el gueto de Varsovia, Mozart era aún más hermoso."

"Teníamos que presentarnos todos en el patio, formar en columnas y desfilar de uno en uno por delante de un jefe de las SS, casi siempre un hombre joven, un subordinado, con una fusta en la mano. Había que decirles dónde se trabajaba y en calidad de qué; a continuación, él indicaba con la fusta si la persona en cuestión debía ir a la izquierda o a la derecha."

"Mi padre me miró desconcertado; mi madre, extrañamente tranquila. Iba vestida con esmero: llevaba un impermeable claro que se había traído de Berlín. Supe que la veía por última vez. Y así los sigo viendo: a mi indefenso padre, y a mi madre con su hermana gabardina comprada en unos almacenes, no lejos de la Gedächtniskirche berlinesa."

"Sería tan hermoso que pudiera usted sobrevivir a esta terrible guerra aquí, en nuestra casa."

"Adolf Hitler, el hombre más poderoso de Europa, ha decidido que estas dos personas deben morir. Y yo, un pequeño cajista de Varsovia, he resuelto que han de vivir. Veremos quién gana."

"Yo continué contando en las largas veladas historias de muchachas enamoradas, de jóvenes príncipes y reyes ancianos, cuentos de invierno y sueños de noches de verano."

"Os ruego que no digáis a nadie que habéis estado en nuestra casa. Conozco a este pueblo. Jamás nos perdonaría haber salvado a dos judíos."

"Lo que llevó a Bolek y Genia a actuar como actuaron no fue la perspectiva de obtener algún dinero. Fue algo completamente distinto, y sólo puedo expresarlo con palabras grandilocuentes y desgastadas hace ya tiempo: compasión, bondad, humanidad."

Marcel REICH-RANICKI, Mi vida, Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2000.

lunes, 4 de abril de 2011

CAVAFIS: Lo escondido

Que no intenten descubrir quién fui
por cuanto hice y cuanto dije.
Un obstáculo se levantaba y mudaba
los hechos y el tono de mi vida.
Un obstáculo se levantaba deteniéndome
muchas veces cuando iba a hablar.
Mis acciones más ocultas
y mis escritos más secretos,
sólo por ellos me entenderán.
Mas no merece la pena, quizá, gastar
tanta atención y tanto esfuerzo para conocerme.

C.P. CAVAFIS, Antología poética, Alianza, Madrid, 1999.

domingo, 3 de abril de 2011

YOURCENAR: Archivos del Norte

"Todo ha sido ya probado y experimentado en mil ocasiones, pero, con frecuencia, no ha sido narrado; las palabras que lo contaban no han subsistido, o bien, si es que lo han hecho no han sido inteligibles para nosotros o ya no nos conmueven. Igual que las nubes en el cielo vacío, nos formamos y disipamos sobre ese fondo de olvido."

"Todos han respirado el mismo aire, comido el mismo pan; todas ellas han sentido en su rostro la misma lluvia y el mismo viento del mar que las azotaba. Son parientes míos sólo por el hecho de haber existido."

"De hecho, la legalidad se respetaba, ya que no la justicia."

"Después de unos cuantos huesos y venas rotos, Thomas confesó todo lo que se esperaba de él: había ido al Sabat; había conversado con el demonio después de haberle besado ritualmente el trasero, como era la costumbre."

"Buena parte de las víctimas eran, seguramente, pobres personas inofensivas que se habían ganado la antipatía de sus vecinos por un aspecto peculiar o una manera extraña de proceder, por sus ataques de mal humor, su afición a la soledad o cualquier otra característica que disgustaba a la gente."

"En cuanto a las cruzadas, hubo tanta infantería, tantos escuderos, ribaldos, viudas piadosas y mozas alegres que se dispersaron por los caminos detrás de su señor, que hoy todos podemos presumir de haber participado a través de alguno de nuestros antepasados en una de estas expediciones sublimes."

"Los regimientos del Gran Condé han arrasado las granjas flamencas, matando al ganado y abandonando a la gente en manos de la peste y del hambre con más eficacia que hubieran podido hacerlo todos los diablos."

"Hélène, en Viena, pertenece en lo sucesivo al primer turista que por allí pase."

"Ha estado hojeando algunas novelas de Balzac, sin saber por lo demás que estaba leyendo obras maestras, pues aún no estaban cosagradas como tales."

"Su padre le dio una receta que él transmitirá a su hijo: para mostrarse a tono en una fiesta a la que, en el fondo, no se tiene mucho interés en ir, nada hay tan eficaz como beberse a traguitos una botella entera de un champán de buena marca, sin lo cual la gente y las cosas no son más que lo que son."

"Michel-Charles ayuda con galantería a Blanchette a sacarse una carbonilla del ojo, a decir verdad invisible pero que, según dice ella, le hace mucho daño."

"Blanchette se ha quitado sin hacer ruido los zapatos, que le aprietan un poco, y acaricia por debajo de la mesa con su pie encantador el tobillo de su tierno amigo."

"Los hilos de la tela de araña en que todos estamos cogidos son muy frágiles: aquel domingo de mayo, Michel-Charles estuvo a punto de perder o de ahorrarse los cuarenta y cuatro años que le quedaban por vivir. Al mismo tiempo, sus tres hijos y sus descendientes, entre los que me cuento, estuvieron a punto de correr la suerte que consiste en no existir."

"Un hombre de buena cuna deber ver mundo antes de instalarse en el país doonde la casualidad o la providencia lo han situado."

"En el transcurso de su existencia de hombre privilegiado, aunque no necesariamente hombre dichoso, Michel-Charles no ha atravesado nunca una crisis lo bastante fuerte para darse cuenta de que él era, en último término, semejante a aquellos desechos humanos, tal vez hermano suyo. Tampoco se confesará a sí mismo que todo hombre, un día u otro, acaba por verse condenado a trabajos forzados."

"En un plano que se alcanza con menor frecuencia, los clásicos son el soporte y el módulo, la plomada y la escuadra del alma, un arte de pensar y a veces de existir."

"Cada uno de nosotros atraviesa, durante la vida, una serie de pruebas iniciáticas. Los que las padecen con conocimiento de causa son muy pocos y, de ordinario, lo olvidan enseguida. Y aquellos que, excepcionalmente, las recuerdan, a menudo, no consiguen sacarles partido."

"Quizá no me hubiera separado de esa obra maestra de no haber descubierto, unos días antes de regalarla, que una ligera fisura, debido a no sé qué golpe, se había producido en el extremo derecho del ónice. Me parecía que se había convertido de esa forma en algo menos valioso, al verlo imperceptiblemente estropeado, perecedero. Era entonces para mí una razón para sentir por él menos interés. Hoy en día sería más bien una razón para estimarlo un poco más."

"La perrilla se convierte en el modelo de perfecciones caninas; sabe que todos los perros que tenga después le serán comparados sin compasión y que, por mucho que los quiera, la sombra de Misca, saltarina y ladradora, siempre los aventajará."

"No le han dicho que las cosas merecen ser amadas por sí mismas, independientemente de nosotros, sus inciertos poseedores."

"Mi abuelo, en todas estas ocasiones, parece un estratega que se repliega sobre unas posiciones de antemano preparadas."

"Y este hombre y esta mujer que forman una pareja respetada, tienen dos hermosos hijos, jadean aún en la misma cama, se quieren bien, en el fondo, y uno de los cuales verá morir al otro, toman de este modo, en medio de un silencio cortés, o con unas réplicas que apenas lo son, cerca de doce mil desayunos."

"Por debajo de la mesa, el joven sacerdote pone suavemente la mano sobre la pierna desnuda y va subiendo un poco más. El aspecto trastornado del muchacho le obliga a cesar el juego."

"No se acostumbra a las barajas grasientas de los cafés, ni al amontonamiento de los platos, ni a las repetidas bromas al paso de las chicas guapas, ni a las frases insípidas cortadas por silencios o bostezos."

"Ha sufrido toda su vida por el hecho de que el entusiasmo no se comunique como un reguero de pólvora. Ha aprendido a sus expensas que la pólvora puede fallar y que no basta con colocar a la gente frente a un hermoso paisaje o un buen libro para que los aprecien. Va a sentarse en la hierba con sus poetas favoritos y los hojea mientras contempla cómo fluye el agua."

"Descubría, sin embargo, con sorpresa, que el empleo que un hombre acaba por obtener casi nunca corresponde a aquel para el cual se sentía preparado y en el que creía poder ser útil."

"No voy a hacer languidecer al lector, que ya sabe dónde voy a parar. Menos de tres semanas más tarde, Michel y Maud ruedan juntos sobre el colchón de la cama grande con cortinas de indiana, orgullo de Rolf, que lo compró en subasta pública. La tímida jover resulta ser una bacante. Rolf va todos los sábados a visitar a su padre. En cuanto se marcha, la habitación conyugal se transforma en Venusberg."

"El sombrío joven no replica: se pueden soportar muchas cosas cuando sólo se está por unos días de permiso en Lille."

"Estos planes, que a su padre le parecen razonables, reavivan en Michel la antigua repugnancia por aquellos ambientes acomodados y correctos en los que siempre acaba todo por arreglarse."

"¿Qué estás haciendo aquí? Una niña debe jugar y no soñar despierta. ¿Y tu muñeca? Una niña nunca debe estar sin su muñeca."

"Él me envidiaba mi libertad, que además exageraba; la vida pronto nos crea ataduras, que ocupan el lugar de aquellas que creíamos habernos quitado de encima; hagamos lo que hagamos y allí donde vayamos, los muros se levantan a nuestro alrededor y por culpa nuestra, refugio en un principio y que acaban muy pronto por convertirse en una prisión."

Marguerite YOURCENAR, Archivos del Norte, Alfaguara, Madrid, 1985.

sábado, 2 de abril de 2011

MARTÍNEZ GUZMÁN: Cartas desde el maltrato

13 DE ABRIL DE 2006
Le digo a Quique que podía especializarse en algo, en paneles solares, por ejemplo. Pero qué va, dice que no tiene cabeza. No se esfuerza ni una gota en mejorar… Y encima, cuando no sabe defenderse con las palabras, que es siempre, decide hacerlo mediante chillidos, que aún es peor, pero eso sólo en casa, porque fuera es el tío más callado del mundo.

7 DE JULIO 2006
No soporto cada vez que se acerca a mí para besarme, cada vez que intenta rozarme, no me gusta nada de él... Me pregunto en qué demonios estaba pensando cuando decidí empezar una vida con él.

16 DE JULIO 2006
Pero ya pronto todo esto se acabará y empezará una nueva vida para nosotras. Sin gritos, sin olor a cerveza.

25 DE JUNIO 2007
Las semanas se me hacen interminables con este tío a mi lado. Otra vez en mi cama, según él, a consolarme. Primero se lo he dicho educadamente, que me deje, que no quiero que me toque, pero al final un poco de violencia, otro agarrón del brazo, insultos.

11 DE NOVIEMBRE 2007
Este hoy ha vuelto a llorar, a pedirme mil veces perdón por todo lo que me hace. Le tengo tanto asco que me vuelven a entrar ganas de vomitar…

1 DE ENERO 2008
Tengo marcas en las muñecas, me duelen los ojos de tanto llorar, ha vuelto a hacerlo, en nombre del amor ha vuelto a ponerse sobre mí, a pesar de mis lloros.

10 DE MARZO 2008
Me siento tan vacía y dañada, me siento tan inservible, tan humillada, tan sucia, tan pisoteada… pero, eso sí, finjo porque no quiero hacerle daño a la gente que quiero, prefiero que me masacren a mí.

28 DE ABRIL 2008
Hace unos días que denuncié y todo ha sido una locura desde entonces. No puedo olvidar la imagen del cuchillo jamonero en su mano, junto a mi cuello, de la sensación de estar muerta, de pensar que en dos segundos mi vida se acababa. Después de la denuncia, mi desesperación en la huida para esconderme, el no poder parar de llorar en dos días, las 72 llamadas perdidas de él.

Roberto MARTÍNEZ GUZMÁN, Cartas desde el maltrato, Ediciones Kailas, Madrid, 2011.

viernes, 1 de abril de 2011

ZIZEK: La situación es catastrófica, pero no seria

Me encanta una anécdota, seguramente apócrifa, de la Primera Guerra Mundial. Un puesto militar alemán escribe un telegrama a sus aliados austriacos: “Aquí la situación es seria, pero no catastrófica”. La respuesta dice : “Aquí la situación es catastrófica, pero no seria”. Esta última frase define nuestra época.

Slavoj ZIZEK, El País, viernes 1 de abril de 2011.

jueves, 31 de marzo de 2011

FÉNÉON: Novelas en tres líneas

"Louis Tiratoïvsky hirió mortalmente, en Aubervilliers, a Mlle Brécourt, y se suicidó. El amor."

"Los señores Weiss, Roubaud, etc., embarcaron en Pouillac. Estudiarán en el Congo la enfermedad del sueño. Los negros duermen demasiado."

"En un duelo a cuchillo por la delgada Adeline, el cestero Capello hirió en el bajo vientre a Monari, domador de osos."

"Entre árabes de Duauda: una pareja ha capturado a un galán demasiado intrépido y lo ha mutilado, anulando para siempre su concupiscencia."

"A las cinco de la madrugada, P. Bourget fue abordado por dos hombres en la calle Fondary. Uno le sacó el ojo derecho, y el otro el izquierdo."

"Vital Frérotte, lavaplatos de Nancy que regresó de Lourdes curado para siempre de la tuberculosis, murió el domingo por error."

"Jules Marty, curtidor, 56 años, y su mujer, 38 años, se han asfixiado en Saint-Ouen. La miseria."

"V. Petit, vecino de Marizy-Sainte-Geneviève (Aisne), quería morir, pero alegre; ingirió dos litros de vino, un litro de aguardiente. Y, efectivamente, murió."

"Scheid, vecino de Dunkerque, disparó por tres veces contra su mujer. Como siempre fallaba, apuntó a su suegra: el tiró acertó."

"Ha muerto, y deja cincuenta mil francos a los hospicios de Tolón, y casi nada a sus herederos."

"En la calle Championet, Hutter, que intercambiaba disparos con Poittevin, de la policía, alcanzó a un curioso, el pequeño Guinoseau."

"Sólo habían retirado 2 kilómetros de hilo telefónico cuando Lefloch, Bataille y Besnard fueron detenidos."

"El médico encargado de la autopsia de Mlle Cuzin de Marsella, muerta misteriosamente, concluyó: suicidio por estrangulación."

"Por la tarde, Blandine Guérin, de Vaucé (Sarthe), se desnudó en la escalera y, desnuda como una pared de escuela, fue a ahogarse al pozo."

"Encendido por su hijo de 5 años, un cohete de señales ferroviarias estalló bajo las faldas de Mme Roger, en Clichy; el estrago fue considerable."

"Hizo falta una buena media hora para soltar a Inghels de los leños cuya pila le había caído rodando encima, en el muelle De Austerlitz."

"¡Vaya! ¡Unos niños encaramados a su pared! De ocho disparos, Olive, propietario de Tolón, los hizo salir. Corrían cubiertos de sangre."

"Una virgen de Djiajelli, de trece años, a la que pretendía un impúdico chusco de diez años, mató al chaval de tres puñaladas."

"El tenebroso merodeador divisado cerca de la estación de Herblay ha sido hallado: Jules Menard, cazador de caracoles."

"El 515 aplastó, en el paso a nivel de Monthéard (Sarthe), a Mme Dutertre. Accidente, se cree. Era muy desdichada."

"Catherine Rosello, vecina de Tolón, madre de cinco hijos, quiso esquivar un tren de mercancías. Le atropelló un tren de pasajeros."

"Xavier Dubreil, obrero de hilandería, descendía de un tren en Charmes, patria de Barrès. Un tren inverso le machacó."

"Una loca de Puéchabon (Hérault), Mme Bautiol, despertó a sus suegros a mazazos."

"Emilienne Moreau, de la Plaine-Saint-Denis, que se había tirado al agua, ayer saltó del cuarto piso. De momento, sigue viva."

"Suicidio a la carbonización: Mme Le Bise, de Landriec (Finistère) mojó sus faldas con petróleo y encendió una cerilla."

"¡Mira, ya no voy a molestaros más! Eso dijo Sormet, natural de Vincennes, a su mujer y al querido de esta. Y luego se saltó la tapa de los sesos."

Félix FÉNÉON, Novelas en tres líneas, Impedimenta, Madrid, 2011.

miércoles, 30 de marzo de 2011

YOURCENAR: El tío Henri

"No es precisamente un anormal, ni siquiera un retrasado mental o apenas. Los vecinos le llaman original. En cuanto pasó por la escuela parroquial, se percataron de que no había que soñar para Henri con el colegio Stanislas ni con los bancos de la Sorbona. Se sabía ya que iría envejeciendo allí, con la familia, sin pedirle gran cosa a la vida, sin molestar a nadie, contento de pasearse por la Gran Plaza. Cuando murió, se apresuraron a mirar dentro de sus armarios y muebles secretos. se esperaba encontrar en ellos estampas galantes y libros llamados frívolos. Lo que descubrieron fueron viejos panfletos liberales contra Bandiguet, así como unos tomos descalabados de Lereux y Proudhon. Es un cajón cerrado con llave había un cuaderno de colegial que en cada una de sus páginas, garabateado con rabia de arriba abajo, ponía: ¡Viva la República!"

Marguerite YOURCENAR, Archivos del Norte, Alfaguara, Madrid, 1985.

martes, 29 de marzo de 2011

KUNDERA: Es muss sein

A diferencia de Parménides, para Beethoven el peso era evidentemente algo positivo. "Der Schwergefasste Entschluss", una decisión de peso, va unida a la voz del Destino ("es muss sein"); el peso, la necesidad y el valor son tres conceptos internamente unidos: sólo aquello que es necesario, tiene peso; sólo aquello que tiene peso, vale. Esta convicción nació de la música de Beethoven y, aunque es posible (y puede que hasta probable) que sus autores hayan sido más bien los comentaristas de Beethoven y no el propio compositor, hoy la compartimos casi todos: la grandeza del nombre consiste en que carga con su destino como Atlas cargaba con la esfera celeste a sus espaldas. El héroe de Beethoven es un levantador de pesos metafísicos. Tomás partió hacia la frontera suiza y yo me imagino al propio Beethoven, melenudo y huraño, dirigiendo la orquesta de los bomberos locales y tocándole, para su despedida de la emigración, una marcha llamada «Es muss sein!». Pero luego Tomás atravesó la frontera checa y se topó con una columna de tanques soviéticos. Tuvo que detener el coche en un cruce de caminos y esperar media hora a que pasaran. Un horrible soldado en uniforme negro dirigía el tráfico en el cruce, como si todas las carreteras checas fueran de su propiedad."Es muss sein", repetía Tomás, pero pronto empezó a dudarlo: ¿de verdad tenía que ser así?

Milan KUNDERA, La insoportable levedad del ser, Tusquets, Barcelona, 1985.

lunes, 28 de marzo de 2011

YOURCENAR: La niña de Mont-Noir

"La niña que acaba de llegar al Mont-Noir es socialmente una privilegiada; seguirá siéndolo. No ha padecido la experiencia del frío y del hambre; no ha sufrido hasta ahora la tortura; no ha tenido que ganarse la vida en el sentido monótono y cotidiano del término, salvo en el transcurso de siete u ocho años todo lo más; no ha tenido que someterse, como millones de seres de su tiempo, a trabajos concentracionarios, ni tampoco, como otros millones de personas que se creen libres, ha tenido que ponerse al servicio de máquinas que fabrican en serie cosas inútiles o nefastas, futilidades o armas. No se verá apenas obstucalizada, como tantas mujeres en nuestros días, por su condición de mujer, quizá porque no se le ha ocurrido ni siquiera la idea de que pudiera ocurrirle. Contactos, ejemplos, favores (¿quién sabe?) o un encadenamiento de circunstancias que se prolonga tras ella en la lejanía le permitirán almacenar poco a poco una imagen del mundo menos incompleta que aquella que su joven tía, en 1866, anotaba en su grueso carné. Caerá y volverá a levantarse con las rodillas despellejadas; aprenderá, no sin esfuerzos, a utilizar sus propios ojos y luego, igual que los buceadores, a permanecer con ellos abiertos."

Marguerite YOURCENAR, Archivos del Norte, Alfaguara, Madrid, 1985.

viernes, 25 de marzo de 2011

KOESTLER: Horrar y Bapán

"Y siguió hablando de sí mismo, sin comprender que el tema no era tan interesante para los demás como para él."
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"Se me ocurrió que tal vez un día los criminales fueran arrojados al espacio mediante cohetes interplanetarios, en vez de ser colgados o electrocutados."
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"Los judíos habían sido perseguidos durante unos veinte siglos y no había motivos para suponer que no serían perseguidos durante el vigésimo primero."
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"Decía el doctor Johnson: No existe nada que no admita ser defendido mediante una serie de argumentos plausibles."
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"Ni me distinguí ni me puse en ridículo, lo que me infundió una agradable sensación de normalidad."
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"No se puede gobernar sin culpa, dijo Saint-Just."
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"Leí algunos cuentos sobre la vida en el gueto. Exhalaban un aire rancio, saturado de olores de callejuelas angostas, de ropa de cama sin ventilar, de estrechez mental y maneras de ser tortuosas; aparecían salpicados de toques de humor rancio, basado en el desprecio de sí mismo."
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"Sus intelectos se nutrían de ejercicios escolásticos basados en comentarios de comentarios de comentarios de la Biblia."
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"Protestaban ante la discriminación racial y afirmaban inmediatamente su superioridad racial, basada en el trato de Jacob con Dios."
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"En esos días era apenas un poco más difícil comprar a los magistrados, cuyo salario mensual durante la inflación equivalía más o menos al precio de medio kilo de mantequilla, que comprar a sus esposas y sus hijas en los bares de la Kärntnerstrasse."
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"Era feo, de corazón afectuoso, atormentado y sincero."
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"Era la plegaria de un automóvil recién fabricado que salía de la fábrica una mañana helada. Su motor funcionaba por primera vez; su cuerpo temblaba de miedo ante el camino que lo esperaba."
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"Todos parecían cansados y físicamente exhaustos; agobiados ante sus platos, con los codos en la mesa, sorbían la sopa en silencio, demasiado cansados para hablar."
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"La dialéctica marxista es un método que permite a un idiota parecer notablemente inteligente."
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"Un día que me sentía solitario, recogí en la calle un perro abandonado; me lo llevé a casa y compartí con él mi pan. Durante dos días no me dejó un solo instante; al tercer día desapareció y no lo vi nunca más."
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"Uno de sus pasatiempos favoritos era elaborar noticias apócrifas."
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"Un desayuno regular simboliza el comienzo de un día de trabajo."
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"Si uno habla de revoluciones, piensa en revoluciones y sueña con revoluciones durante treinta años, ningún poder en la tierra podrá impedirle hacer una revolución."
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"No fue necesario explicar a los directores y a los corresponsales extranjeros que debían cambiar de rumbo. Una vez establecido el tono, todos siguieron la insinuación, de manera automática y por instinto. Si alguien los hubiera acusado de cambiar de convicciones, lo habrían negado, sinceramente indignados."
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"Me pregunto, de paso, cómo se llamarán dentro de veinte años los diversos Stalingrados, Stalinogorsks, plazas Stalin, bulevares Stalin y fábricas Stalin."
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"Sabía que estaba enamorado porque el más audaz de mis deseos era poder tomar su mano entre las mías."
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"Y estar sometidos a las reglas de un juego que en todo momento ponía en la estacada la vida entera de un hombre."
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"Juci adoraba a Zsuzsa. Zsuzsa odiaba a Juci, y sentía unos celos mortales de ella. Juci no paraba de enviarle flores en nombre de Németh, porque este siempre se olvidaba de hacerlo."
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"Occidente era mentalmente incapaz de creer en las truculentas historias sobre las atrocidades nazis y en sus fantásticos planes de dominación mundial, que parecían sacados de una novela de ciencia ficción."
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"El artículo explicaba que dialécticamente los nazis habían sufrido una derrota, ya que sólo habían obtenido un noventa por ciento de los votos en lugar del noventa y ocho por ciento que habían pronosticado jactanciosamente que obtendrían."
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"Escribo como habla un tartamudo. sudo para escribir a mano cada palabra de forma lenta y dolorosa, tachando y reescribiendo todo el tiempo."
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"Había adquirido el hábito de encender una cerilla tras otra mientras hablábamos sentados a la mesa de un café, hasta que ya no quedaba ninguna en la caja. Sacaba la primera cerilla, la encendía y, antes de que se apagara, prendía con ella la siguiente, y así sucesivamente, mientras contemplaba abstraído la pequeña llama amarilla."
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"Conducía a delegaciones parlamentarias británicas a través de una España potemkinizada, explicándoles que las iglesias quemadas de Cataluña habían sido destruidas por bombardeos aéreos que nunca habían tenido lugar."
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"A los sastres de Varsovia, los abogados de Praga y los estudiantes del Talmud de Jerusalén, les llevó un tiempo adquirir el placer de arrojar bombas de gelignita. Al cabo de un año ya lo habían adquirido y con ánimo vengativo."

Arthur KOESTLER, Memorias, Lumen, Barcelona, 2011.

jueves, 24 de marzo de 2011

CAVAFIS: Demetrio Soter

¡Cada intento suyo resultó fallido!
Es igual: él hizo lo posible,
luchó cuanto pudo.
Y, en su negra decepción,
ya sólo piensa en una cosa
con orgullo: que, incluso en su fracaso,
muestra al mundo su propia bravura indomable.

C.P. Cavafis, Antología poética, Alianza, Madrid, 1999.

miércoles, 23 de marzo de 2011

ZWEIG: Mendel el de los libros

"Yo me había olvidado de Mendel el de los libros durante años. Precisamente yo, que debía saber que los libros sólo se escriben para, por encima del propio aliento, unir a los seres humanos, y así defendernos frente al inoxerable reverso de toda existencia: la fugacidad y el olvido."
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"Una vez en el interior, se reveló como el típico café de arrabal, con ese estilo casi esquemático, burgués, de los de la antigua Viena, lleno a rebosar de gente normal que consumía más periódicos que bollería."
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"Había pasado más de treinta años leyendo en aquella mesa cuadrada."
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"Sentí un regusto amargo en los labios. El regusto de la fugacidad. ¿Para qué vivimos, si el viento tras nuestros zapatos ya se está llevando nuestras últimas huellas? Durante treinta años, tal vez cuarenta, una persona había respirado, leído, pensado, hablado, en aquella habitación de unos cuantos metros cuadrados, y bastaba con que pasaran tres o cuatro, que viniera un nuevo faraón,y ya no se sabía nada de José."

Stefan ZWEIG, Mendel el de los libros, Acantilado, Barcelona, 2009.

martes, 22 de marzo de 2011

BERNHARD: Karajan, genio o charlatán

"Con su entusiasmo y porque empezaba unos segundos antes que los demás, Paul arrastraba a toda la Opera. Por otra parte, con sus primeros silbidos se hundían las escenificaciones más grandiosas y las más costosas, porque él lo quería, porque estaba precisamente de ese humor. Durante decenios, los vieneses no se dieron cuenta de que el autor de los triunfos en la Opera era en fin de cuentas Paul, lo mismo que el autor de los naufragios de la casa del Ring, los cuales, cuando él quería, no hubieran podido ser más radicales, más aniquiladores. Sus pros y sus contras en la ópera nada tenían que ver con la objetividad, sólo con su arbitrariedad, con su volubilidad, con su locura. Muchos directores de orquesta a los que no podía soportar cayeron en Viena en su trampa, y los silbó y abucheó, realmente con espuma en la boca. Sólo con Karajan, al que odiaba, fracasó. El genio de Karajan era demasiado grande para que Paul pudiera siquiera molestarlo. A Karajan lo he observado y estudiado durante decenios y es para mí el director de orquesta más importante del siglo, con Schuricht, al que yo amaba. A Karajan lo admiraba yo por experiencia ya desde la infancia, tengo que decir, y lo he estimado tanto por lo menos como todos los músicos con los que Karajan ha trabajado nunca. Paul odiaba a Karajan por todos los medios a su alcance y, por su odio consuetudinario, sólo lo calificaba de charlatán; yo sólo veía en él, por mi propia contemplación durante decenios, al primero de los trabajadores de la música del mundo entero y, cuanto más famoso se hacía Karajan, tanto mejor se volvía, lo que mi amigo, como todo el resto del mundo musical, no quería comprender. Desde mi infancia he visto desarrollarse y perfeccionarse el genio de Karajan, y fui testigo de casi todos los ensayos de conciertos y óperas que dirigió en Salzburgo y Viena. Los primeros conciertos que oí en mi vida los dirigió Karajan, las primeras óperas que oí, también Karajan. Así tuve, tengo que decir, desde el principio, unas buenas condiciones para mi progreso musical. El nombre de Karajan garantizaba de antemano una furiosa pelea entre Paul y yo y, mientras Paul vivió, nos peleamos una y otra vez por Karajan. Pero ni yo había podido convencer a Paul, con mis pruebas en relación con Karajan, del genio de Karajan, ni Paul a mí con sus pruebas en contra de Karajan, es decir, de que era un charlatán."

Thomas BERNHARD, El sobrino de Wittgenstein, Anagrama, Barcelona, 1988