Jorge Luis BORGES: "Nadie puede leer dos mil libros. Yo no habré pasado de una media docena. Además no importa leer, sino releer."
domingo, 31 de julio de 2011
BUKOWSKI: No sé como ocurren las cosas
No sé como ocurren las cosas. Tenía que mantener a mi hija, necesitaba algo para beber, pagar el alquiler, zapatos, camisas, calcetines, todas esas cosas. Como cualquier otro, necesitaba un coche, comida, por no hablar de todos los pequeños detalles intangibles.Como mujeres.
O un día en el hipódromo.
Viviendo al día y sin puerta de salida, ni siquiera pensabas en ello.
Aparqué en la acera de enfrente del Edificio Federal y esperé a que cambiara el semáforo. Crucé. Empujé la puerta giratoria. Era como si fuera un pedazo de hierro atraído hacia un imán. No podía hacer nada.
Era en el 2º piso. Abrí la puerta y allí estaban todos ellos. Los empleados del Edificio Federal. Me fijé en una chica, pobre cosita, con un solo brazo. Debía llevar allí desde siempre. Era igual que ser un viejo zarrapastroso como lo. Bueno, como decían los chicos, tenías que trabajar en algún sitio. Así que aceptaban lo que había. Era la sabiduría del esclavo.
Una negrita se levantó. Iba bien vestida y se notaba que su entorno la complacía. Me alegré por ella. Yo me hubiera vuelto majara con el mismo trabajo.
-¿Si? -dijo ella.
-Soy empleado de Correos -dije-. Quiero dimitir.
Buscó debajo del mostrador y se levantó con un manojo de papeles.
-¿Todos estos?
Ella sonrió.
-¿Está seguro de poder hacerlo?
-No se preocupe -dije-, puedo hacerlo.
Charles BUKOWSKI, Cartero, Anagrama, Barcelona, 1993.
sábado, 30 de julio de 2011
KAFKA: Ventana a la calle
Aquel que vive solo y, sin embargo, desea en algún momento unirse a alguien; aquel que en consideración a los cambios del día, del clima, de sus negocios y de otras cosas semejantes, anhela ver, sin más, un brazo cualquiera en el que poder apoyarse, esa persona no podrá seguir mucho tiempo sin una ventana que dé a la calle. Y le ocurre que no busca nada, sólo aparece ante el alféizar de la ventana como un hombre cansado, abriendo y cerrando los ojos entre la gente y el cielo, y tampoco quiere nada, e inclina la cabeza ligeramente hacia atrás; así le arrastran hacia abajo los caballos con el séquito formado por el coche y el ruido hasta que, finalmente, alcanza la armonía humana.Franz KAFKA, La condena, Alianza, Madrid, 1998.
viernes, 29 de julio de 2011
CARTLEDGE: Termópilas
"O como lo expresó Píndaro: La guerra se muestra dulce con quienes no la han conocido, pero al aguerrido se le encoge hasta el corazón al verla llegar.""Para Esparta, la muerte no es morir, sino huir."
"Ahura Mazda es un dios grande, que ha creado esta tierra, que ha creado el cielo, que ha creado al hombre, que ha creado la felicidad para la humanidad."
"La totalidad de la educación que recibían éstos entre los cinco y los veinte años estaba dedicada a inculcarles tres virtudes o habilidades: manejar el caballo, disparar con arco y decir la verdad."
"Por su propia naturaleza, todos los imperios deben garantizar la seguridad de sus confines."
"Al comenzar un nuevo año civil, los éforos les declaraban la guerra a los ilotas formalmente."
"Las leyes de la agoge permitían y aun fomentaban el acto de robar, a fin de desarrollar en los alumnos las artes del sigilo, la sorpresa y el ingenio que de tanta utilidad podían serles de mayores en el campo de batalla; pero la de ser descubierto en flagrante constituía una infracción gravísima y merecedora de los castigos más severos."
"Resiste mientras miras al rostro a la muerte cruenta y alarga tu brazo hacia el enemigo mientras lo tienes cerca."
Paul CARTLEDGE, Termópilas. La batalla que cambió el mundo, Ariel, Barcelona, 2007.
jueves, 28 de julio de 2011
SEMPRÚN: Las manos unidas ya para siempre
Al final, sólo quedó en el andén de la estación esta quincena de niños judíos. Las SS regresaron en tromba, entonces, como si hubieran recibido instrucciones precisas, o tal vez les hubieran dado carta blanca, quizá ya les habían permitido improvisar la manera en que iban a matar a aquellos niños. De todas formas volvieron en tromba, con perros, se reían estrepitosamente, se gritaban bromas que les hacían estallar en carcajadas. Se desplegaron en arco de círculo y empujaron ante ellos, por la gran avenida, a aquellos quince niños judíos. Lo recuerdo, los chavales miraban a su alrededor, miraban a los de las SS, debían de creer al principio que les escoltaban sencillamente hacia el campo, como habían visto hacer con sus mayores unos momentos antes. Pero los de las SS soltaron los perros y empezaron a golpear con las porras a los niños, para obligarles a correr, para hacer arrancar esta montería por la gran avenida, esta caza que habían inventado, o que les habían ordenado organizar, y los niños judíos, bajo los porrazos, maltratados por los perros que saltaban a su alrededor, mordiéndoles en las piernas, sin ladrar ni gruñir, pues eran perros amaestrados, los niños judíos echaron a correr por la gran avenida hacia la puerta del campo. Quizás, en aquel momento, no comprendieran todavía lo que les esperaba, quizá pensaran que se trataba solamente de una última vejación, antes de dejarles entrar en el campo. Y los niños corrían, con sus enormes gorras de larga visera hundidas hasta las orejas, y sus piernas se movían de manera torpe, a la vez lenta y sincopada, como cuando en el eme se proyectan viejas películas mudas, o como en las pesadillas en las que se corre con todas las fuerzas sin llegar a avanzar un solo paso, y lo que nos persigue está a punto de alcanzarnos, nos alcanza ya, y nos despertamos en medio de sudores fríos, y aquello, aquella jauría de perros y de miembros de las SS que corría detrás de los niños judíos bien pronto devoró a los más débiles de entre ellos, a los que sólo tenían ocho años, quizás, a los que pronto perdieron las fuerzas para moverse, y que eran derribados, pisoteados, apaleados por el suelo, y que quedaban tendidos a lo Sargo de la avenida, jalonando con sus cuerpos flacos, dislocados, la progresión de aquella montería, de esta jauría que se arrojaba sobre ellos. Pronto no quedaron más que dos, uno mayor y otro pequeño, que habían perdido sus gorras en la carrera desesperada, y cuyos ojos brillaban como reflejos de hielo en sus rostros grises, y el más pequeño comenzaba ya a perder terreno, los de las SS aullaban detrás de ellos, y los perros también comenzaron a aullar, pues el olor a sangre les volvía locos, y entonces el mayor de los niños aminoró la marcha para coger de la mano al más pequeño, que ya iba tropezando, y recorrieron juntos unos cuantos metros más, la mano derecha del mayor apretando la mano izquierda del pequeño, rectos, hasta que los porrazos les derribaron juntos, con la cara sobre la tierra y las manos unidas ya para siempre. Los de las SS reunieron a los perros, que gruñían, y rehicieron el camino al revés, disparando a bocajarro una bala en la cabeza de cada uno de los niños, caídos en la gran avenida, bajo la mirada vacía de las águilas hitlerianas.Jorge SEMPRÚN, El largo viaje, Planeta, Barcelona, 1997.
miércoles, 27 de julio de 2011
BUKOWSKI: On writing
"Simplemente existo. Luego más tarde trato de recordar y escribo lo que me sale.""Me parece algo vergonzoso que un hombre que escribe tan bien como tú no sepa absolutamente nada de las mujeres."
"Yo sólo escribo cuando se hace de noche. No puedo escribir a la luz del día."
"El librero era bastante buen chico, intentaba ser escritor. Se llamaba Randy Evans y estaba demasiado embebido de Kafka para conseguir la menor claridad literaria."
"Todos me disgustaron inmediatamente, ahí sentados actuando como seres inteligentes y superiores. Tratando de anularse entre sí. La peor cosa para un escritor es conocer a otro escritor, y peor que eso, conocer a muchos escritores. Como moscas en la misma trampa."
"Y allí estaba, un escritor de 65 dólares a la semana sentado en una sala con otros escritores, escritores de mil dólares a la semana."
"Tu escritura es tan cruda. Es como un martillo de carnicero, pero aun así tiene humor y ternura..."
"Salimos al balcón con nuestras copas y contemplamos el tráfico de media tarde. Ella hablaba de Huxley y de Lawrence. Vaya mierda. Le dije que Knut Hamsun había sido el escritor más grande del mundo."
"¿Cómo puedes ser un escritor? ¡No observas!"
"Ayudé a limpiar los platos y luego Glendoline sacó su novela y empezó a leérnosla. No era del todo mala, pero era muy poco profesional y necesitaba mucha corrección. Glendoline suponía que el lector tenía que quedarse tan fascinado por su vida como ella misma lo estaba, lo cual era un error mortífero. Los demás errores mortíferos en que había caído eran demasiado numerosos para ser mencionados."
"Un escritor tenía mucho que aprender en los combates de boxeo o en el hipódromo. El mensaje no era del todo claro pero a mí me ayudaba. Esto era lo principal: el mensaje no era definible. Era inexpresable, como una casa ardiendo, o un terremoto, o una inundación, o una mujer saliendo de un coche mostrando sus piernas. Yo no sabía lo que otros escritores podrían necesitar; no me importaba, de cualquier modo era incapaz de leerlos. Estaba encerrado en mis propios hábitos, mis propios prejuicios. No era malo ser un bobo si la ignorancia era todo lo que tenías. Sabía que algún día escribiría sobre Katherine y que sería duro. Era fácil escribir sobre zorras, pero escribir sobre una mujer de excepción era mucho más difícil."
"Saqué el champagne, lo descorché y me serví una copa. Ya no escribía poemas de amor. De hecho, no escribía nada. No estaba con ganas de escribir."
"No he estado escribiendo. Creo que se acabó para mí."
"Hay un problema con los escritores. Si lo que había escrito un escritor se publicaba y vendía mucho, muchos ejemplares, el escritor pensaba que era magnífico. Si lo que había escrito un escritor se publicaba y vendía un número aceptable de ejemplares, el escritor pensaba que era magnífico. Si lo que había escrito se publicaba y vendía poco, pensaba que era magnífico. Si lo que había escrito nunca se publicaba y no tenía dinero suficiente para publicárselo él mismo, entonces pensaba que era, más que magnífico, genial. La verdad, sin embargo, es que había muy poca magnificencia."
"Bebí toda la semana siguiente. Bebí día y noche y escribí 25 o 30 pesarosos poemas sobre amores perdidos."
"Era mejor mantenerse alejado de los otros escritores y simplemente hacer tu trabajo, o no hacerlo."
"Sigues escribiendo buena mierda, a pesar de todo el bebistrajo."
"Yo escribo muchas porquerías. ¿Si eres tan mal escritor, por qué no lo dejas? Necesito comida, refugio y ropa."
"Me gustaban sus cartas y le contestaba. Liza se apartaba de la literatura, se apartaba de los llamados grandes temas. Me escribía acerca de pequeños acontecimientos ordinarios, pero los describía con agudeza y humor."
"Querido señor Chinaski: Soy un joven escritor y creo que soy bueno, pero siempre me devuelven mis poemas. (¿Cómo entra uno en este juego? ¿Cuál es el secreto? ¿Quién se lo ha enseñado?) Admiro mucho sus escritos y me gustaría pasarme por su casa y conversar con usted. Llevaría unos paquetes de cervezas y podríamos charlar. También me gustaría leerle algunos de mis poemas..."
"Sólo soy un alcohólico que se hizo escritor para poder quedarme en la cama hasta mediodía."
"Sara abrió otra botella. Aguantaba bien el vino. No tengo idea de lo que hablamos. Lo mejor de Sara es que apenas hacía referencia a mis escritos."
"Cuando era joven, estaba deprimido todo el tiempo. Pero el suicidio ya no me parecía una posibilidad en mi vida. A mi edad quedaba ya muy poco que matar. Era bueno ser viejo, no importaba lo que dijeran. Era razonable que un hombre tuviera que llegar a los cincuenta años para escribir con un mínimo de claridad. Cuantos más ríos cruzabas, más sabías de ríos, es decir si sobrevivías a las turbulencias y a las rocas ocultas. Podía ser algo duro, a veces."
"Bebimos, comimos, jodimos. No hubo peleas. Dábamos largos paseos por la costa, comíamos en chiringuitos de marisco. No me preocupaba de escribir. Había momentos en que era mejor mantenerse apartado de la máquina. Un buen escritor sabía cuándo no escribir. Cualquiera podía mecanografiar. Yo no sólo era un buen mecanógrafo; también sabía hablar y conocía la gramática. Pero sabía cuándo no escribir. Era igual que joder. Tenías que descansar de vez en cuando. Tenía un viejo amigo que a veces me escribía cartas, Jimmy Shannon. Escribía seis novelas al año, todas sobre incesto. No era de extrañar que se muriera de hambre. Mi problema es que no sabía dejar descansar mi polla igual que mi máquina de escribir. Eso sólo sucedía porque las mujeres eran algo que se conseguía por rachas imprevisibles, así que tenías que conseguir el mayor número posible antes de que algún otro lo hiciese. Creo que el hecho de que yo dejara de escribir durante diez años fue una de las cosas más afortunadas que podían haberme ocurrido. (Supongo que algunos críticos dirán que fue una de las cosas más afortunadas que pudieron ocurrirles también a los lectores.) Diez años de descanso para ambas partes. ¿Qué ocurriría si dejara de beber durante diez años?"
"Debería ponerme a escribir como un condenado o volver a ser empleado de la limpieza en algún sitio."
Charles BUKOWSKI, Mujeres, Anagrama, Barcelona, 1983.
martes, 26 de julio de 2011
SEMPRÚN: El largo viaje
"Durante dieciséis años he intentado olvidar este viaje, he olvidado este viaje. Nadie piensa ya, a mi alrededor, que yo hice este viaje. Pero en realidad, he olvidado este viaje sabiendo perfectamente que un día tendría que rehacerlo.""Llevamos cuatro días y tres noches encajados uno en el otro, su codo en mis costillas, mi codo en su estómago."
"Lo vivíamos todo a través de los libros."
"Tomé la decisión de no hablar de aquel viaje, de no ponerme jamás en situación de tener que responder a preguntas sobre aquel viaje."
"Parece triste, Haroux, al comprobar la estabilidad de las estructuras administrativas del país. Los domingos, en el campo, debía soñar con una Francia completamente nueva, cuando teníamos tiempo para soñar."
"Lo que somos, lo seremos sea cual fuere la mirada que nos lanzan todos esos alemanes mirones. Pero, en el fondo, también somos lo que ellos imaginan ver en nosotros."
"Recuerdo que Walter lloraba de alegría, porque esta derrota de su país podía ser la victoria de su país."
"Era una de las consecuencias previsibles, razonables, obligatorias, de los actos que cometíamos."
"Los que están detenidos suelen pensar que siempre acaban por cogerte."
"Pero, ¿por qué ha meneado la cabeza? Me gustaría saber por qué ha meneado la cabeza."
Jorge SEMPRÚN, El largo viaje, Planeta, Barcelona, 1997.
lunes, 25 de julio de 2011
BORGES: Historia universal de la infamia
"Son el irresponsable juego de un tímido que no se animó a escribir cuentos y que se distrajo en falsear y tergiversar ajenas historias.""Más de cuatrocientos millones de toneladas de fango insultan anualmente el golfo de México, despojos de un continente en perpetua disolución."
"Un buen esclavo costaba mil dólares. Algunos cometían la ingratitud de enfermarse y morir."
"Fumando pensativos cigarrillos."
"Ya que está resuelto a matarme, déjeme rezar antes de morir."
"Le abrí de un tajo el vientre, le arranqué las vísceras y lo hundí en el riachuelo."
"Era persona de una sosegada idiotez."
"Con los antiguos apetitos africanos muy corregidos por el uso y abuso del calvinismo."
"El destino, tal es el nombre que aplicamos a la infinita operación incesante de millares de causas entreveradas."
"Lo alcanzó el terrible vehículo que desde el fondo de los años lo perseguía."
"La historia, a semejanza de cierto director cinematográfico, procede por imágenes discontinuas."
"La agonía fue larga y blasfematoria."
"Apetecían la venganza y la venganza debió parecerles inalcanzable."
"Se codeó con rameras y con poetas, y hasta con gente peor."
"Es verdad que en El libro de la precisión las banderas del jalifa son en todo lugar victoriosas, pero el resultado más frecuente de esas victorias es la destitución de generales y el abandono de castillos inexpugnables."
"Delegaba las fatigas de gobernar en seis o siete adeptos."
"La tierra que habitamos es un error, una incompetente parodia. Los espejos y la paternidad son abominables porque la multiplican y afirman."
"Yo hubiera querido estar de una vez en el día siguiente, yo me quería salir de esa noche."
"Las páginas escritas hoy aparecían mañana borradas. Eso le aconteció porque las componía sin convicción."
Jorge Luis BORGES, Historia universal de la infamia, Alianza, Madrid, 1997.
domingo, 24 de julio de 2011
BORGES: El hacedor
"Conocía el terror pero también la cólera y el coraje, y una vez fue el primero en escalar el muro enemigo.""Había escuchado complicadas historias, que recibió como recibía la realidad, sin indagar si eran verdaderas o falsas."
"Nada me cuesta confesar que ha logrado ciertas páginas válidas, pero esas páginas no me pueden salvar, quizá porque lo bueno ya no es de nadie, sino del lenguaje y de la tradición."
"Hay una puerta que he cerrado hasta el fin del mundo. Entre los libros de mi biblioteca hay algunos que ya nunca abriré."
"De esta ciudad salieron ejércitos que fueron grandes por la magnificación de la gloria."
Jorge Luis BORGES, El hacedor, Alianza, Madrid, 1997.
sábado, 23 de julio de 2011
BUKOWSKI: Morning paper
Bajé a la esquina a comprar el periódico. Regresé y leí los resultados de las carreras, los atracos, las violaciones y los asesinatos.
Charles BUKOWSKI, Mujeres, Anagrama, Barcelona, 1983.
Charles BUKOWSKI, Mujeres, Anagrama, Barcelona, 1983.
MANSTEIN: Goering
Hizo su aparición Goering. El aspecto del personaje era realmente sorprendente: parecía ataviado para un baile de máscaras, cuando yo suponía que el motivo de convocarnos allí más bien tenía que ser cosa grave o seria por lo menos. Vestía camisa blanca de cuello bajo y, encima de ella, un jubón de cuero verde sin mangas, con gruesos botones de cuero amarillo. Seguía luego un pantalón corto y gris y, hasta la rodilla, unas medias de seda del mismo color realzaban graciosamente las ya de suyo considerables pantorrillas, terminando por abajo el indumentario en unas botas de media caña o katiuskas, en contraste con la delicada seda de las piernas. Pero a todo esto aventajaba sin duda la rutilante fantasía de un cinturón de cuero rojo, ricamente guarnecido en oro, que ceñía su vientre y alojaba en ancha funda del mismo cuero y color, profusamente esmaltada de chatones de oro, un bamboleante puñal de lujo.Erich von MANSTEIN, Victorias frustradas, Inédita, Barcelona, 2006.
viernes, 22 de julio de 2011
BORGES: Ars amandi mulieris
"No hubo una palabra ni un beso. Le deshice la trenza y jugué con el pelo, que era muy lacio, y después con ella. No volveríamos a vernos y no supe nunca su nombre.""No incurrí en el error de preguntarle si me quería. Comprendí que no era el primero y que no sería el último. Esa aventura, acaso la postrera para mí, sería una de tantas para esa resplandeciente y resuelta discípula de Ibsen."
"Por indecisión o por negligencia o por otras razones, no me casé, y ahora estoy solo."
"Una línea de Blake habla de muchachas de suave plata o de furioso oro, pero en ella estaban el oro y la suavidad."
"Sé que estaba enamorado de Ulrica; no hubiera deseado a mi lado ninguna otra mujer."
"Nada me dolía tanto como pensar que paralelamente a mi vida Beatriz iría viviendo la suya, minuto por minuto y noche por noche."
"Sé que mi rasgo más notorio es la curiosidad, que me condujo alguna vez a la unión con una mujer del todo ajena a mí."
"Si no hay bajo los cielos un hombre que no haya mirado a una mujer para codiciarla, todos hemos adulterado."
"Quería plenamente a su novia, pero se había dicho que un hombre no debe pensar en mujeres, sobre todo cuando le faltan. El campo lo había acostumbrado a la castidad."
"La dejé o ella me dejó, lo cual es lo mismo."
Jorge Luis BORGES, El libro de arena, Alianza, Madrid, 1997.
jueves, 21 de julio de 2011
MANSTEIN: La debilidad literaria de Rundstedt
Varias costumbres suyas arrancaban asimismo de la mocedad académica, como sucedía entre otras, con la costumbre que el coronel general tenía de distraerse del despacho de sus papeles con la lectura de emocionantes lecturas policíacas dispuestas en el cajón de su mesa de escritorio de suerte que no tenía más que empujarlo para disimular ante cualquiera de sus oficiales que entrase a despachar con él una debilidad literaria compartida con muchas otras personas de alto nivel intelectual.Erich von MANSTEIN, Victorias frustradas, Inédita, Barcelona, 2006.
KAPUŚCIŃSKI: El emperador
"Cayó de su posición de segunda persona del Estado a la de pequeño funcionario de una remota provincia del sur."
"Antes de su llegada, era necesario preparar la provincia: hacía falta barrer, pintar, enterrar la basura, ahuyentar las moscas, construir la escuela y dar uniformes a los arrapiezos, reformar el ayuntamiento, coser las banderas y pintar los retratos del Venerable Monarca."
"Hechiceros daban de beber a niños pequeños misteriosas pócimas de hierbas y éstos, enajenados, embriagados y guiados por fuerzas sobrenaturales, entraban en alguna casa y señalaban al ladrón."
"¿Cómo se podía mover una pieza sin que se derrumbara todo lo demás?"
"Un pueblo sólo se rebela cuando alguien de repente intenta cargarle con otro fardo. Entonces el campesino no aguantará más; caerá de bruces en el fango, pero se pondrá de pie de un salto y asirá el hacha."
"Hacía ya tiempo que el mayordomo deambulaba por palacio apagando un cada vez mayor número de luces."
"Para un orden mejor y una mayor humildad de los súbditos, nada hay como dejar que el pueblo pase un poco de hambre, que adelgace."
"Para limitar los ya excesivos costes de la guerra, sólo los oficiales disfrutaban del derecho a ser enterrados, mientras que los cuerpos de los simples soldados se dejaban a merced de las hienas y de los buitres."
Ryszard KAPUŚCIŃSKI, El emperador, Anagrama, Barcelona, 1989.
"Antes de su llegada, era necesario preparar la provincia: hacía falta barrer, pintar, enterrar la basura, ahuyentar las moscas, construir la escuela y dar uniformes a los arrapiezos, reformar el ayuntamiento, coser las banderas y pintar los retratos del Venerable Monarca."
"Hechiceros daban de beber a niños pequeños misteriosas pócimas de hierbas y éstos, enajenados, embriagados y guiados por fuerzas sobrenaturales, entraban en alguna casa y señalaban al ladrón."
"¿Cómo se podía mover una pieza sin que se derrumbara todo lo demás?"
"Un pueblo sólo se rebela cuando alguien de repente intenta cargarle con otro fardo. Entonces el campesino no aguantará más; caerá de bruces en el fango, pero se pondrá de pie de un salto y asirá el hacha."
"Hacía ya tiempo que el mayordomo deambulaba por palacio apagando un cada vez mayor número de luces."
"Para un orden mejor y una mayor humildad de los súbditos, nada hay como dejar que el pueblo pase un poco de hambre, que adelgace."
"Para limitar los ya excesivos costes de la guerra, sólo los oficiales disfrutaban del derecho a ser enterrados, mientras que los cuerpos de los simples soldados se dejaban a merced de las hienas y de los buitres."
Ryszard KAPUŚCIŃSKI, El emperador, Anagrama, Barcelona, 1989.
miércoles, 20 de julio de 2011
BORGES: Yo no habré pasado de una media docena
-Es un libro impreso. En casa habrá más de dos mil.
El otro se rió.
-Nadie puede leer dos mil libros. En los cuatro siglos que vivo no habré pasado de una media docena. Además no importa leer, sino releer. La imprenta, ahora abolida, ha sido uno de los peores males del hombre, ya que tendió a multiplicar hasta el vértigo textos innecesarios.
Jorge Luis BORGES, El libro de arena, Alianza, Madrid, 1997.
El otro se rió.
-Nadie puede leer dos mil libros. En los cuatro siglos que vivo no habré pasado de una media docena. Además no importa leer, sino releer. La imprenta, ahora abolida, ha sido uno de los peores males del hombre, ya que tendió a multiplicar hasta el vértigo textos innecesarios.
Jorge Luis BORGES, El libro de arena, Alianza, Madrid, 1997.
SKORUPKO: Es difícil encontrar casas vacías
No voy a demorarme con infames explicaciones. Tan sólo diré que salí de casa. Unos minutos, unas horas. Poco importa. Nunca debí abandonarla tan descuidadamente, pero lo hice. Cuando regresé, ya había alguien dentro.
Pasé algún tiempo buscando otra vivienda. Todos han sufrido por esas dificultades y no voy a relatar lo que padecí todos y cada uno de esos largos, eternos días de indigencia. Vi aquella vieja casa, la que estaba pintada de verde. Juro que creí que estaba vacía. La estuve vigilando durante mucho tiempo y nada me hizo sospechar que allí vivía alguien.
Comencé a golpear la puerta. Se me resistía. No conseguía forzarla. Me estaba haciendo daño en el hombro. Me paré unos instantes a descansar. Quizá pensé que en unos minutos tendría de nuevo una mullida cama donde tenderme. Escuché un ruido en el interior. La puerta se abrió y apareció un hombre pequeño, canoso, despeinado. Tenía los ojos enrojecidos, como si se hubiera despertado de un sueño milenario. Me miró aprensivo; tenía algo en la mano. Le dije que creía que no había nadie en la casa. Le pedí disculpas. No respondió; de hecho, llegué a pensar que no hablaba mi idioma. Volví a insistirle: lo lamentaba. Cuando cerró la puerta, me di cuenta de que, inmediatamente, en el segundo piso, se subía una persiana.
Desde entonces sigo buscando. Es difícil encontrar casas vacías.
Andrzej NOWAK (ed.), Pequeña Polonia, El Olivo, Jaén, 2011.
martes, 19 de julio de 2011
BORGES: Ars fictionis
"He renunciado a las sorpresas de un estilo barroco; también a las que quiere deparar un final imprevisto. He preferido, en suma, la preparación de una expectativa o la de un asombro.""Henry James quizá no hubiera desdeñado la historia. Le hubiera consagrado más de cien páginas de ironía y ternura, exornadas de diálogos complejos y escrupulosamente ambiguos. No es improbable su adición de algún rasgo melodramático. Me limitaré a un resumen del caso, ya que su lenta evolución y su ámbito mundano son ajenos a mis hábitos literarios."
"La literatura no es otra cosa que un sueño dirigido."
"Unos pocos argumentos me han hostigado a lo largo del tiempo; soy decididamente monónoto."
"Durante muchos años creí que me sería dado alcanzar una buena página mediante variaciones y novedades."
"Cederé a la tentación literaria de acentuar o agregar algún pormenor."
"Algunos énfasis de tipo retórico y algunas frases largas me hicieron sospechar que no era la primera vez que refería la historia."
"A lo mejor le sirve para un cuento, que usted, sin duda, surtirá de puñales."
"Una tarde en que los dos estábamos solos me confió un episodio de su vida, que hoy puedo referir. Cambiaré, como es de prever, algún pormenor."
"Dictar este relato es para mí una modesta y lateral aventura."
"No sé si la historia es verdad; lo que importa ahora es el hecho de que haya sido referida y creída."
"Había recibido por tradición oral ciertos pormenores que ahora traslado sin mayor fe, ya que el olvido y la memoria son inventivos."
Jorge Luis BORGES, El informe de Brodie, Alianza, Madrid, 1999.
lunes, 18 de julio de 2011
DENEVI: El erizo
El erizo era feo y lo sabía. Por eso vivía en sitios apartados, en matorrales sombríos, sin hablar con nadie, siempre solitario y taciturno, siempre triste, él, que en realidad tenía un carácter alegre y gustaba de la compañía de los demás. Sólo se atrevía salir a altas horas de la noche y, si entonces oía pasos, rápidamente erizaba sus púas y se convertía en una bola para ocultar su rubor.
Marco DENEVI, El erizo (Joseluís GONZÁLEZ, Dos veces cuento. Antología de microrrelatos, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 1998).
Marco DENEVI, El erizo (Joseluís GONZÁLEZ, Dos veces cuento. Antología de microrrelatos, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 1998).
domingo, 17 de julio de 2011
BORGES: Nos parecemos a la imagen que tienen de nosotros
"Todos nos parecemos a la imagen que tienen de nosotros. Yo sentía el desprecio de la gente y yo me despreciaba también. En aquel tiempo, y sobre todo en aquel medio, era importante ser valiente; yo me sabía cobarde. Las mujeres me intimidaban; yo sentía la íntima vergüenza de mi castidad temerosa. No tenía amigos de mi edad."
Jorge Luis BORGES, El informe de Brodie, Alianza, Madrid, 1999.
Jorge Luis BORGES, El informe de Brodie, Alianza, Madrid, 1999.
CARANDELL: Celebración eucarística en Cebreiro
En un día de invierno de 1350, un monje que se disponía a decir la misa en la iglesia de Cebreiro concibió grandes dudas acerca de la realidad de la Eucaristía.Vio entonces llegar a un paisano de Barjamayor en medio de una gran tempestad de nieve. Era el único feligrés que se encontraba en la iglesia y el monje menospreció su sacrificio preguntándole por qué había subido con tan mal tiempo desde su pueblo sólo para ver un pedazo de pan y un vaso de vino. En el momento de la consagración, la oblea que estaba en la patena se convirtió en carne; el cáliz se llenó de sangre y tiñó los corporales.
Luis CARANDELL, Ultreia, Aguilar, Madrid, 1999.
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