Jorge Luis BORGES: "Nadie puede leer dos mil libros. Yo no habré pasado de una media docena. Además no importa leer, sino releer."
lunes, 6 de mayo de 2013
ROCASOLANO: La falta de ambición
Fue entonces cuando Letizia inició la relación con quien sería su primer marido, Alonso Guerrero. Él era profesor de Literatura en el instituto Ramiro de Maetzu, de Madrid. Y no me extraña que se quedara un tanto fascinada con aquel tío. Alonso es un erudito, un letraherido. Creo que no he conocido jamás a nadie con una cultura tan vasta y de tanta hondura. Y yo he trabajado en el negocio editorial, donde cierta cultura se presupone. Como en el ejército el valor.
En lo ideológico, Alonso siempre me pareció un revolucionario de chaise-longue. Un radical de izquierdas que riega las macetas, respeta los semáforos, paga sus impuestos y no levanta la voz. Anticlerical furibundo, no sé cómo valorará la conversión al catolicismo más purpurino de su ex mujer Letizia. Presiento que con una ironía distante.
El caso es que aquella relación siempre funcionó desde el desequilibrio. Letizia no comprendía la falta de ambición literaria de Alonso, que escribe unos libros invendibles, experimentales, de vocación decididamente minoritaria. Y Alonso despreciaba los impulsos arribistas de Letizia por alcanzar el éxito periodístico, la fama, el dinero y la consideración social.
David ROCASOLANO, Adiós, princesa, Foca, Madrid, 2013.
domingo, 5 de mayo de 2013
Felipe Neri y el milagro rechazado
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| San Felipe Neri |
Y después de una larga agonía murió el joven Massimo. No se dejó llevar por la desesperación su padre, sino que hizo llamar a Felipe Neri, que se encontraba celebrando una misa por el enfermo. Salpicó el futuro santo al difunto con agua bendita y musitó una oración. Ante el asombro de todos los presentes, el muchacho abrió los ojos. Aturdido por lo que estaba ocurriendo, acabó pidiendo que le dejaran morir; aseguró que prefería la muerte a seguir viviendo. Felipe Neri habló a solas con el joven durante unos instantes; nunca contó lo que le había dicho el resucitado. Ocurrió el milagro en el Palazzo Massimo alle Colonne, el día 16 de marzo de 1583. Murió Felipe Neri en 1595. Fue beatificado por Pablo V en 1615, y canonizado por Gregorio XV en 1622. En el Santoral Católico su onomástica se celebra el 26 de mayo.
AA.VV., Todos los santos, Editorial Tarso, Valladolid, 1973.
sábado, 4 de mayo de 2013
GONZÁLEZ: Las raíces históricas del catenaccio
Las razones del defensivismo futbolístico italiano tienen raíces históricas. Durante unos quince siglos, casi hasta el XX, la península Itálica ha sido un no parar de invasiones y ocupaciones (desde los godos hasta los austrohúngaros, pasando por normandos, árabes, españoles, franceses y alemanes varios) y eso, según él, ha grabado en la memoria colectiva la necesidad de atrincherarse, resistir y buscar el golillo al contragolpe.
Enric GONZÁLEZ, Historias del calcio, RBA, Barcelona, 2007.
viernes, 3 de mayo de 2013
HITLER: Los españoles son una banda de andrajosos
Considerados como tropa, los españoles son una banda de andrajosos. Para ellos el fusil es un instrumento que no debe limpiarse bajo ningún pretexto. Entre los españoles, los centinelas no existen más que en teoría. No ocupan sus puestos, pero si los ocupan es durmiendo. Cuando llegan los rusos, son los indígenas los que tienen que despertarlos. Pero los españoles no han cedido nunca una pulgada de terreno. No tengo idea de seres más impávidos. Apenas se protegen. Desafían a la muerte. Lo que sé es que los nuestros están siempre contentos de tener a los españoles como vecinos de sector…
Creo que una de nuestras más felices iniciativas fue permitir que una legión española luchase a nuestro lado. En la primera ocasión, condecoraré a Muñoz Grande [sic] con la Cruz de Hierro con hojas de roble y brillantes. Será una buena inversión. Los soldados, sea cual fuere su origen, se entusiasman siempre por un jefe valeroso. Cuando regrese a España, habrá que equipar de arriba a abajo a esa Legión (y de manera magnífica), darle parte del botín y algunos generales rusos como trofeos. De esta forma harán una entrada triunfal en Madrid y su prestigio será invencible.
Las conversaciones privadas de Hitler, Crítica, Barcelona, 2004.
miércoles, 1 de mayo de 2013
CHERRYH: Writing
Ok, let’s admit it. Some of you have novels and other length fiction in the closet.
I hope it will be helpful to offer some advice here, and to answer questions that you may have.
Here’s a set of The Rules :
1. “Follow no rule off a cliff”—CJ Cherryh, I forget when. When advice conflicts with your concept of your story, don’t try to go there. Seek other advice.
2. “Editors excuse and expect typos, not bad grammar.” Words are your equipment. Respect them. Use them precisely. And write a lot. Your natural mode of expression is talking. You have to make it so words flow out of your fingers accurately spelled, accurately typed, and making exactly the sense you want. This skill comes with practice. Months and years of practice. You have time to make up for: get cracking, no matter what you write.
The corollary to this is: “Never trust Grammatik or a computer spell checker.”
3. “Don’t plan: do. The plan will occur to you as you go.” Some writers do plan everything. They must not be as often distracted as I am. Get it on paper, in any form you can. But if the muse strikes, go for it. Just take notes before the sun sets.
4. “Study word derivations.” Learn them in families, as, for instance, the Latin reg-rect (Rule, govern, regulate) gives us: regent, regnant, regulation, regular, cor-RECT, insurrection, rectangular, regent, Rex, incorrigible, (why did that e change to i? accented double consonant in front of it.) Etc. When you need a word, think of one of your core groups and let that core instruct you.
In the huge Webster’s International, there are some fine-print pages at the front that nobody ever reads. Read them. They contain all the rules for English grammar and spelling ever concocted, in less than 25 pages. Mastery of that section is all that’s between you and Gandalf-like wisdom, at least where it regards the English language.
5. “Plan to publish or don’t. Both are honorable ways to write.” Nuff said. Write for yourself and your friends, or do it for pub. And if you do it for pub, I’d recommend going for paper books, not e-pub. If you can do it, it will give you a springboard you can’t get online.
6. “Don’t drive or handle operate heavy equipment while working out a scene in your head.” Your vision may switch without warning to a spaceport dock or a mediaeval castle. This is no time to be navigating downtown or running a lathe.
7. “Never imagine that you are a better writer while on substances.” You aren’t. Don’t even write on aspirin if you can avoid it. You need as keen a mind as you can muster.
8. “Don’t ask your Aunt Hattie to critique. She loves you too much.” Find some reader who’ll ask the hard questions, and the proper questions for the kind of story you write.
9. “Do not mix up advice about short stories with advice about novels.” I’ve seen more confused young writers who took a short course from some writer and never thought to ask what that writer writes. The mediums are vastly different.
10. “Write. Write often. Write daily. If you can’t do anything else that day, keep a journal of your thoughts and observations and take on life in general, just to keep your fingers in practice.” Thinking about writing is not practice. Writing is practice. You wouldn’t expect to look at a piano and think about the piano and listen to people play the piano and then hope to go to Carnegie Hall rarely having touched a keyboard yourself. Same problem.
11. “Don’t be too critical.” Ted Sturgeon said “98 percent of everything is crap.” Yep. Write garbage. Write, write, write. Then learn to edit brilliantly.
12. “If your book has one brilliant scene, and you’re now stalled, that scene is your problem, especially if it’s the best thing you ever wrote.” Get it out of there, however lovingly crafted. Back up, and get going.
13. “You can say anything if you can punctuate it correctly.” —”Good No Fear to kill the King.—rough literal translation of a famous Latin sentence. It can read: ”Not good situation. Fear to Kill the King.” Or. “Situation ok. No fear. OK to kill the king.” Where you put the period matters. In this instance, the bearer could assess the situation, add one dot on the paper—or not—and poor king Edward was toast. Pay meticulous attention to dots, whether 3, or 4, or over commas… … …. ; : etc.
14. “If you’ve mailed out a book to a publisher, get busy on another one.” Or you’ll go nuts. An answer can take months.
15. “Rejection means I’m bad.” Nope. It can mean the book needs work: assume that, and you’ll send out a better book. But it can also mean the publisher just bought a book very like yours and wants to balance the list. It can also mean everybody on the editorial committee liked it but the company president, and that did it. It can also mean the new-hire first reader was scared to bring a really innovative manuscript to the scary 3rd editor, and just sent it back as the easier course. Or it can mean that somebody backed into the editor’s car this morning and the editor is not in the mood for humor. Reasons vary. Don’t second guess or blame your skills. Just send out the best book you can.
domingo, 28 de abril de 2013
STERNBERG: El empleado de correo
En los diez años que había vivido enjaulado detrás de la ventanilla, al fondo de la vasta oficina de correo, el empleado no había recibido una sola queja.
Recibía, canjeaba, entregaba, anotaba, estampillaba, sellaba, firmaba, contaba y devolvía. Todo lo hacía con una calma perfecta, sin el menor nerviosismo y siempre afable, cortés, sonriendo sin pausa a vecinos, a clientes, a vigilantes, al mundo entero, a todas las cosas, a él mismo... A su día de trabajo. Ante todo, su trabajo, que el empleado juzgaba una tarea muy fastidiosa, pero soportaba gracias a una pequeña obsesión estrictamente personal.
Porque el empleado, en efecto, hace diez años que comete cada noche, antes de irse, lo que se llama un delito cotidiano: un gesto que se ha vuelto obligatorio, una razón de vivir.
Todas las noches introduce en su valija un fajo de cartas escogidas al azar. Se las lleva, vuelve cuanto antes a su hogar, arroja las cartas sobre la mesa, las abre con ansiedad y cada noche, desde las nueve hasta el amanecer, las responde, una por una, sin olvidarse de una sola, sin escribir una palabra a la ligera.
Jacques STERNBERG, El empleado de correo.
sábado, 27 de abril de 2013
TÁCITO: El ejército de la noche
Son feroces, aumentando su
natural fiereza con el arte de buscar ocasiones: llevan los
escudos y los cuerpos teñidos de negro, y eligen para el
combate las noches más oscuras. Por su formidable
aspecto y negrura, este ejército salvaje va extendiendo el
terror, de modo que no hay enemigo que resista aquella
extraña y casi infernal apariencia, pues en todo combate
son los ojos lo primero que se vence.
TÁCITO, Germania.
miércoles, 24 de abril de 2013
ROY: Rechazo feminista
Señor:
Hay sin duda una confusión. Usted nos ha hecho llegar un manuscrito que, a pesar de estar correctamente escrito, no corresponde en absoluto a nuestros criterios editoriales ni tampoco a la época. Nos basta con leer el primer capítulo para comprender su posición con respecto a las funciones que deben ocupar las mujeres en nuestra sociedad. Se lo digo con toda honestidad: su pensamiento está basado en principios de un arcaísmo descarado. ¿Cómo puede usted relegar a los personajes femeninos de su manuscrito a papeles tan insípidos como degradantes? La época de la secretaria sumisa y de la enfermera discreta ya hace tiempo que ha pasado. Usted, señor, se ha quedado atascado en un pasado anticuado e impropio. Nunca encontrará lectoras para una novela tan irrespetuosa con la mujer. Desconozco si vive en una isla o está encerrado en el fondo de un mausoleo, pero usted no está a tono con el mundo de hoy. Un consejo: salga de su agujero y compruebe adonde han llegado las mujeres que lo rodean. Le hará mucho bien. Lo necesita realmente para que se disperse esa espesa capa de polvo que recubre sus ideas.
Camilien ROY, El arte de rechazar una novela, Bruguera, Barcelona, 2008.
domingo, 21 de abril de 2013
BENNI: El planeta de la Sagrada Mierda
El planeta más extraño del que he oído hablar es el planeta de la Sagrada Mierda. En él la mierda es la mayor riqueza, la moneda con la que se compra todo. Los habitantes no llevan carteras, sino grandes orinales, y cuanto mayores son y más apestan, más ufanos se sienten. Los bancos son unos gigantescos pozos negros, vigilados día y noche por policías y vigilantes. Allí se efectúan los pagos. Desde los más pequeños, de la viejecita que acude a depositar dos bolitas de conejo, todos sus ahorros, al comerciante que trae los ingresos del día, un carro bien oloroso. Naturalmente, en las casas no se dice «voy al water», sino que se dice «pongo en la hucha». Todos los niños tienen su orinalito en forma de cerdito. ¡Ay! ¡También en esta tierra hay quien vende alma y cuerpo para llegar a ser desmesuradamente mierdoso! ¡Hay quien atraca, y bajo la amenaza de una pistola te obliga a depositar allí, en la calle, todo el mogollón que llevas en la barriga! Si alguien, incautamente, se detiene en un
prado para hacerse con unas cuantas monedas, que vaya con cuidado porque en el breve tiempo que se baja los pantalones, alguien ya le habrá sustraído su patrimonio. Por no hablar de los exhibicionistas: aquellos que, cuando entran en el restaurante, untan de mierda las manos de los camareros, y dejan de propina un cagarro como una salchicha, y dicen: «¡No es por vanagloriarme, pero tengo tanta mierda que ya no sé dónde meterla!»
Naturalmente, la economía de este planeta está sometida a las fluctuaciones de esa materia prima: aquí la falta de inversión se llama estreñimiento, y la diarrea se llama inflación. Confiamos en mantener el techo de la diarrea por debajo del diez por ciento, dicen los gobernantes. Y luego estallan los escándalos, y se descubre que, secretamente, los gobernantes recibían quintales de mierda de los industriales, y hacían la vista gorda al contrabando de mierda con el exterior. Existen también las letras, uno puede comprar un coche, por ejemplo, tomando diez purgantes en el momento de la adquisición, pero si luego la letra es protestada, será declarado en panzarrota. Y se producirán investigaciones y a veces incluso secuestros por parte de los cirujanos–financieros. Pero esto ocurre sólo a cuatro desgraciados: este planeta es rico. Todos los meses, cuando llega el día seis, San Libero, se celebra la fiesta de la Santa Mierda. Los mayores mierdosos del país acuden con enormes coches de color crema y marrón, y llenan salones llenos de arañas y hermosos cuadros y mosaicos de cuarto de baño. Todas las señoras van vestidas de blanco y los señores de rosa. Se oye decir: «¿Ves a aquél? Ha hecho la mierda en garitos: es un advenedizo. Aquel otro, en cambio, uy, es de sangre azul, su familia siempre ha sido un estercolero.» Y todos bailan, y sobre todo se pedean, para mostrar su riqueza. Las señoras gordas se pedean en tonalidad grave hinchando como velas los estrechos vestidos de raso, las damas jóvenes se pedean deliciosamente con virtuosismos de flauta y clarinete, los ricos comerciantes se pedean como cañones intercambiándose manotazos en los hombros, los intelectuales se desahogan con cara de sufrimiento, explicando que, al fin y al cabo, la mierda no lo es todo en el mundo, los jóvenes brillantes sueltan cuescos punzantes que levantan las faldas de sus fracs en elegantes revoloteos, los viejos aristócratas carraspean y se pedorrean y no pocas veces al hacerlo cae en sus calzoncillos alguna moneda suelta, los niños despiden vientos, los recién nacidos lloriquean y el dueño de casa, apareciendo en el umbral colorado y triunfal, dispara un pedazo histórico con tembloroso e interminable petardeo que hace tambalearse las cristalerías y dice en voz alta:
–La comida está servida.
Stefano BENNI, ¡Tierra!, Círculo de Lectores, Barcelona, 1987.
jueves, 18 de abril de 2013
ALONSO: Insomnio
Madrid es una ciudad
de más de un millón de cadáveres
(según las últimas estadísticas).
A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo
en este nicho en el que hace 45 años que me pudro,
y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los perros,
o fluir blandamente la luz de la luna.
Y paso largas horas gimiendo como el huracán,
ladrando como un perro enfurecido,
fluyendo como la leche de la ubre caliente de una gran vaca amarilla.
Y paso largas horas preguntándole a Dios,
preguntándole por qué se pudre lentamente mi alma,
por qué se pudren más de un millón de cadáveres en esta ciudad,
por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente en el mundo.
Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre?
¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día,
las tristes azucenas letales de tus noches?
Dámaso ALONSO, Insomnio.
de más de un millón de cadáveres
(según las últimas estadísticas).
A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo
en este nicho en el que hace 45 años que me pudro,
y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los perros,
o fluir blandamente la luz de la luna.
Y paso largas horas gimiendo como el huracán,
ladrando como un perro enfurecido,
fluyendo como la leche de la ubre caliente de una gran vaca amarilla.
Y paso largas horas preguntándole a Dios,
preguntándole por qué se pudre lentamente mi alma,
por qué se pudren más de un millón de cadáveres en esta ciudad,
por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente en el mundo.
Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre?
¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día,
las tristes azucenas letales de tus noches?
Dámaso ALONSO, Insomnio.
miércoles, 17 de abril de 2013
PLA: Galimatías catalán
En la fachada del Ayuntamiento de Mataró hay
tres medallas esculpidas: la del arzobispo de Tarragona, Creus, gran personaje carlista de la Junta de La Seo de
Urgel; la del señor Biada, promotor y constructor del primer ferrocarril de España, de Barcelona a Mataró; y la del
pobre y liberal Puigblanch. ¡Qué galimatías más catalán!
Josep PLA, Madrid. El advenimiento de la República, Alianza, Madrid, 1986.
lunes, 15 de abril de 2013
Fantasías bélicas
Presentación del libro Fantasías bélicas, del escritor Plácido Romero, premio Diputación de Jaén.
Tendrá lugar el próximo 8 de junio a las 12:30 en la Casa-Museo de Antonio Machado.
La introducción estará a cargo de Juan Ortega Cózar, escritor tosiriano y profesor del IES Ciudad de Arjona.
Posteriormente se celebrará una comida-coloquio en los Salones Baeza.
Posteriormente se celebrará una comida-coloquio en los Salones Baeza.
Para comprar el libro pulsa aquí.
lunes, 8 de abril de 2013
DENEVI: Polifemo & Cia
En todas las historias de amor que conocemos figura un personaje que, porque es feo, no es amado. Ignoramos una historia anterior en la que ese mismo personaje, porque no fue amado, se volvió feo.
Marco DENEVI, Falsificaciones, Thule Ediciones, Barcelona, 2008.
miércoles, 3 de abril de 2013
OCHOA: Nunca te quise tanto como para no matarte
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| Javier Ochoa Palop |
No me gusta que valoren la obra en su conjunto por el título, que es un juego literario, una licencia que se toma el escritor para que sea un buen reclamo publicitario. Hay que ser muy intuitivo, quizás demasiado, para hacer las afirmaciones que estoy oyendo en los últimos días. Tal vez para algunos iluminados sea suficiente leer un título para dar una opinión sobre una novela. Pero el público, en general, necesita leerla para emitir un veredicto. Es un título violento, lo reconozco, como tantos otros ejemplos de la literatura... pero no sexista. Es imposible adivinar si él mata a ella, ella mata a él, él mata a él o ella mata a ella. A fin de cuentas, vivimos en una sociedad libre sexualmente hablando, ¿no?
El Mundo, miércoles 3 de abril de 2013.
Artículo completo
Ésta es mi segunda novela. La primera, El hombre que no se reflejaba en los espejos, que se menciona en Nunca te quise tanto como para no matarte, existe. La que presenté al premio Diputación de Jaén la escribí en doce días, aunque llevaba trabajándola algún tiempo, mientras terminaba Los príncipes no comen macarrones.
Artículo completo
domingo, 31 de marzo de 2013
GILA: Cenizas gallegas
En esa segunda clase llamada turista viajaban personajes insólitos, como el gallego con boina que caminaba siempre por el barco con una caja de madera bajo el brazo que no soltaba en ningún momento. Aquello nos tenía intrigados. Una noche de luna, mientras estábamos en cubierta reunidos con algunos compañeros de viaje, pasó junto a nosotros el gallego con su caja debajo del brazo. Uno de los de la reunión le preguntó qué guardaba en aquella caja para llevarla con él a todas partes con tanto celo. Se sentó junto a nosotros y nos comentó que en aquella caja de madera llevaba las cenizas de su abuelo, que había emigrado a Buenos Aires en 1912; al morir había dejado gran cantidad de dinero y tierras para sus hijos y sus nietos con la condición de que cuando muriese fuese incinerado y sus cenizas enterradas en su pueblo natal. Como para dar fe de que lo que estaba diciendo era cierto o tal vez para que nadie pensara que lo que guardaba en aquella caja era dinero, la abrió, con tan mala fortuna que un golpe de viento se llevó las cenizas. Fue una de las situaciones más absurdas que me han tocado vivir en mi constante viajar. Ver a aquel gallego con la caja abierta sobre sus rodillas y mirando cómo el abuelo se le escapaba en cenizas, era algo que no puedo describir. Cuando cerró la caja, dentro de ella no habría más ceniza que la que pueden formar cuatro o cinco colillas. No sé de quién fue la idea, pero la única forma de que aquel hombre no se presentara en el pueblo natal del abuelo con la caja vacía era que fumásemos todos y fuésemos echando la ceniza de nuestros cigarrillos dentro de la caja de madera. Y así, sin pensarlo más y con la resignación del gallego, empezamos a fumar y a llenar de ceniza aquella caja. Hasta ese día no tuve idea de la cantidad de ceniza que se necesita para suplantar el cuerpo incinerado de un abuelo.
Miguel GILA, Memorias de un exilio. Argentina mon amour, Temas de Hoy, Madrid, 1998.
sábado, 30 de marzo de 2013
There is nothing they won't get through
They bite us in the face, head and feet... They know what they want and where they are going... they walk with a purpose like humans... Their eyes are lit up like the headlights of a car. They are like vampires because they only come out at night. They have eaten their way through the metal door... there is nothing they won't get through.
Sowetan Live, miércoles 27 de marzo de 2013.
sábado, 23 de marzo de 2013
HUALLPARRIMACHI: El sol alumbra a todos
El sol alumbra a todos,
menos a mí.
No falta dicha para nadie;
mas para mí sólo hay dolor.
Jesús LARA, Literatura de los quechuas, Juventud, La Paz, 1985.
menos a mí.
No falta dicha para nadie;
mas para mí sólo hay dolor.
Jesús LARA, Literatura de los quechuas, Juventud, La Paz, 1985.
sábado, 16 de marzo de 2013
MUÑOZ MOLINA: El primer alcalde de la democracia
El último alcalde franquista de Úbeda había sido un gordo rico y rotundo que iba por la ciudad sentado en el asiento posterior de un Mercedes de su propiedad, conducido por un chófer que era también su criado. Aquel gordo nos parecía a nosotros inmensamente rico, como se decía entonces, menos una persona concreta que un símbolo de trazo grueso, como los millonarios de frac y chistera de las caricaturas. Que en 1979 llegara a ser alcalde José Gámez, nuestro sastre de siempre, con sus trajes rozados y sus hombros caídos, era un signo indudable de que a pesar de todas las incertidumbres algo estaba cambiando de verdad en España. Una de las primeras cosas que hizo al tomar posesión fue quitar el crucifijo de su despacho y anunciar que en cumplimiento de la separación entre la iglesia y el estado no volvería a haber representantes municipales en las procesiones de Semana Santa.
José Gámez, socialista austero, republicano laico que jamás quiso cobrar un sueldo como alcalde y que iba cada mañana al ayuntamiento dando un paseo desde la casa modesta en la que había vivido siempre, cumplió sus cuatro años de mandato y no volvió a presentarse a las elecciones. Se había pasado la vida esperando el regreso de la democracia y manteniendo una solitaria dignidad a través de los años negros de la tiranía, pero cuando la democracia vino y su partido pasó de la ilegalidad al poder en un plazo muy breve José Gámez descubrió que no había sitio para la gente como él.
Antonio MUÑOZ MOLINA, Todo lo que era sólido, Seix Barral, Barcelona, 2013.
lunes, 11 de marzo de 2013
VOLTAIRE: Simulacro de guerra
Pedro quiso ver una de las imágenes de la guerra, uno de esos simulacros cuyo uso empezaba a introducirse en tiempo de paz. Se construyó un fuerte que una parte de sus nuevas tropas debía defender y que la otra debía atacar. La diferencia entre este simulacro y los otros consistió en que en lugar de la imagen de un combate se dio un combate real, en el cual hubo soldados muertos y muchos heridos. Le Fort, que dirigía el ataque, recibió una importante herida. Estos juegos sangrientos debían aguerrir a las tropas; sin embargo, eran precisos grandes trabajos, y hasta grandes desgracias para llegar al final.
VOLTAIRE, Historia del Imperio Ruso bajo Pedro el Grande, Esplandián Editores, Madrid, 1999.
sábado, 9 de marzo de 2013
MILLÁS: Da asco
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Este expediente se resuelve con dos palabras: da asco. Es una pena que no haya una oficina donde apostatar del género humano.
-Me desapunte usted de esta mierda, por favor.
Hablamos, claro de la alianza, en Ponferrada, entre el PSOE e Ismael Álvarez, una alianza que se veía venir desde que Álvarez obtuviera sus cinco o seis concejales gracias a los votos de una sociedad completamente enferma, una sociedad en la que la víctima, Nevenka Fernández, pese a haber ganado la batalla judicial, perdió la social, pues tuvo que exiliarse. Y en el exilio continúa. Su acosador, en cambio, fue recibido con vítores en todos los bares de la región, donde hizo más amigos de los que tenía antes del crimen. Un héroe.
Se veía venir, decíamos, desde las últimas elecciones municipales. ¿A qué viene ahora la extrañeza de Rubalcaba y los lloriqueos de Oscar López, que en el momento de escribir estas líneas continúa sin dimitir? Lo han hecho todo ante sus ojos. Si lo sabía yo, que soy un piernas, lo sabía toda la ejecutiva del partido. ¿Pero cuánto vale la alcaldía de Ponferrada? Mucho, muchísimo, y hablamos de pasta, de pasta de todos los colores, incluido el negro. Eso ha sido, la pasta. Olvídense ustedes de toda la retórica biempensante del nuevo alcalde, al que daba asco ver en la tele abrazándose, ebrio, a sus compañeros. Parecía una escena del 22 de diciembre, después del Gordo.
Y es que, en efecto, le había tocado el Gordo.
En su día, Nevenka se quedó sola, completamente sola, ya que el feminismo de la época pensó: “Que se joda, no haber sido de derechas”. Así me lo reconoció, tras la publicación de mi libro sobre el caso, un grupo de mujeres socialistas que me invitó a cenar y me regaló un ramo de flores. Así que teníamos, por un lado, a Ana Botella, y todos los suyos, solidarizándose con el acosador y, por otro, a toda la izquierda callada frente a lo que consideraba un ajuste de cuentas entre gente de la derecha. Que lo arreglen entre ellos. Que se joda. No haber sido guapa.
Pero porque hay historia, y una historia muy fea, este pacto explícito entre acosadores e idiotas no tiene nombre. ¿Pero dónde estaban, Dios mío, dónde estaban, todas las militantes del PSOE en el momento de consumarse la moción que daba la alcaldía al tonto de Samuel Folgueral? Perdón, ya caigo: estaban celebrando el Día Internacional de la Mujer.
Juan José MILLÁS, Acosadores e idiotas.
El País, domingo 9 de marzo de 2013.
jueves, 28 de febrero de 2013
CARANDELL: ¡Hemos perdido tanto ambas!
La emperatriz de Alemania y reina de Hungría y Bohemia, María Teresa de Austria, estuvo siempre muy enamorada de su marido, el duque de Lorena, aunque sabía que éste tenía una amante. Cuando murió el duque, tras los funerales, todos pensaban que la emperatriz se vengaría de la mujer que compartió el amor del rey consorte, pero no fue así y ante el general asombro, avanzó hacia ella y la consoló abrazándola y diciendo: "¡Hemos perdido tanto ambas...!".
Luis CARANDELL, Las anécdotas de la política. De Keops a Clinton, Debolsillo, Barcelona, 2000.
Luis CARANDELL, Las anécdotas de la política. De Keops a Clinton, Debolsillo, Barcelona, 2000.
domingo, 24 de febrero de 2013
VOLTAIRE: Cónclave en Petersburgo
Algunos doctores de la Sorbona quisieron tener la gloria de reunir la Iglesia griega con la Iglesia latina. Los que conocen la historia antigua, saben muy bien que el cristianismo ha venido al Occidente por intermedio de los griegos del Asia y que en Oriente es donde ha nacido; que los primeros Padres, los primeros concilios, las primeras liturgias, los primeros ritos, todo es de Oriente; que no hay ni un solo nombre de dignidad o de empleo que no sea griego, que no declare todavía hoy la fuente de donde nos ha venido todo. Habiéndose dividido el imperio romano, era imposible que no llegase a haber en él, tarde o temprano, dos religiones, como dos imperios, y que no se produjese entre los cristianos de Oriente y de Occidente el mismo cisma que entre los osmanlíes y los persas.
Este cisma es el que algunos doctores de la Universidad de París creyeron apagar de repente entregando una memoria a Pedro el Grande. El Papa León IX y sus sucesores no lo habían conseguido con legados, concilios, y hasta con dinero. Esos doctores hubieran debido saber que Pedro el Grande, que dirigía su Iglesia, no era hombre capaz de reconocer al Papa. En vano hablaron en su memoria de las libertades de la Iglesia galicana, de la que el zar apenas se cuidaba; en vano dijeron que los papas deben estar sometidos a los concilios y que la opinión de un Papa no es un dogma de fe: no consiguieron más que disgustar a la corte de Roma con su escrito, sin agradar al emperador de Rusia ni a la Iglesia rusa.
Había en ese plan un conjunto de asuntos políticos que no entendían, y puntos de controversia que decían entender, y que cada partido explica como quiere. Se trataba del Espíritu Santo, que procede del Padre y del Hijo, según los latinos, y que procede hoy del Padre por intermedio del Hijo, según los griegos, después de no haber procedido durante mucho tiempo más que del Padre; citaban a San Epifanio, quien dijo que, el Espíritu Santo no es hermano del Hijo ni nieto del Padre.
Pero el zar, al partir de París, tenía otros asuntos que no consistían en verificar pasajes de San Epifanio. Recibió con bondad las memorias de los doctores. Estos escribieron a algunos obispos rusos, que enviaron una respuesta cortés; pero la mayoría se indignó con la proposición.
Para disipar los temores de este proyecto de unión fue para, lo que instituyó algún tiempo después la fiesta cómica del conclave, cuando hubo expulsado a los jesuitas de sus Estados, en 1718.
Había en su corte un viejo loco, llamado Sotof, que le había enseñado a escribir y que se imaginaba haber merecido por ese servicio las dignidades más importantes. Pedro, que endulzaba de vez en cuando los sinsabores del gobierno con bromas adecuadas a un pueblo no enteramente reformado todavía por él, prometió dar a su maestro de escritura una de las primeras dignidades del mundo: le hizo knés papa, con dos mil rublos de sueldo, y le destinó una casa en Petersburgo, en el barrio de los tártaros; unos bufones lo instalaron con gran ceremonia; fue arengado por cuatro tartamudos; creó cardenales, y marchó en procesión al frente de ellos. Todo este sagrado colegio estaba borracho de aguardiente. Después de la muerte de este Sotof, un empleado llamado Buturlin fue nombrado papa. Moscú y Petersburgo han visto renovar por tres veces esta ceremonia, cuya ridiculez parecía no tener consecuencias, pero, que, en realidad, confirmaba a las gentes en su aversión por una Iglesia que aspiraba a un poder supremo y cuyo jefe había anatematizado tantos reyes. El zar, en broma, vengaba a veinte emperadores de Alemania, diez reyes de Francia y una multitud de soberanos. Ese fue todo el fruto que, la Sorbona recogió de la idea poco política de reunir las Iglesias griega y latina.
Este cisma es el que algunos doctores de la Universidad de París creyeron apagar de repente entregando una memoria a Pedro el Grande. El Papa León IX y sus sucesores no lo habían conseguido con legados, concilios, y hasta con dinero. Esos doctores hubieran debido saber que Pedro el Grande, que dirigía su Iglesia, no era hombre capaz de reconocer al Papa. En vano hablaron en su memoria de las libertades de la Iglesia galicana, de la que el zar apenas se cuidaba; en vano dijeron que los papas deben estar sometidos a los concilios y que la opinión de un Papa no es un dogma de fe: no consiguieron más que disgustar a la corte de Roma con su escrito, sin agradar al emperador de Rusia ni a la Iglesia rusa.
Había en ese plan un conjunto de asuntos políticos que no entendían, y puntos de controversia que decían entender, y que cada partido explica como quiere. Se trataba del Espíritu Santo, que procede del Padre y del Hijo, según los latinos, y que procede hoy del Padre por intermedio del Hijo, según los griegos, después de no haber procedido durante mucho tiempo más que del Padre; citaban a San Epifanio, quien dijo que, el Espíritu Santo no es hermano del Hijo ni nieto del Padre.
Pero el zar, al partir de París, tenía otros asuntos que no consistían en verificar pasajes de San Epifanio. Recibió con bondad las memorias de los doctores. Estos escribieron a algunos obispos rusos, que enviaron una respuesta cortés; pero la mayoría se indignó con la proposición.
Para disipar los temores de este proyecto de unión fue para, lo que instituyó algún tiempo después la fiesta cómica del conclave, cuando hubo expulsado a los jesuitas de sus Estados, en 1718.
Había en su corte un viejo loco, llamado Sotof, que le había enseñado a escribir y que se imaginaba haber merecido por ese servicio las dignidades más importantes. Pedro, que endulzaba de vez en cuando los sinsabores del gobierno con bromas adecuadas a un pueblo no enteramente reformado todavía por él, prometió dar a su maestro de escritura una de las primeras dignidades del mundo: le hizo knés papa, con dos mil rublos de sueldo, y le destinó una casa en Petersburgo, en el barrio de los tártaros; unos bufones lo instalaron con gran ceremonia; fue arengado por cuatro tartamudos; creó cardenales, y marchó en procesión al frente de ellos. Todo este sagrado colegio estaba borracho de aguardiente. Después de la muerte de este Sotof, un empleado llamado Buturlin fue nombrado papa. Moscú y Petersburgo han visto renovar por tres veces esta ceremonia, cuya ridiculez parecía no tener consecuencias, pero, que, en realidad, confirmaba a las gentes en su aversión por una Iglesia que aspiraba a un poder supremo y cuyo jefe había anatematizado tantos reyes. El zar, en broma, vengaba a veinte emperadores de Alemania, diez reyes de Francia y una multitud de soberanos. Ese fue todo el fruto que, la Sorbona recogió de la idea poco política de reunir las Iglesias griega y latina.
VOLTAIRE, Historia del Imperio Ruso bajo Pedro el Grande, Esplandián Editores, Madrid, 1999.
lunes, 18 de febrero de 2013
BORGES: El remordimiento
He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz. Que los glaciares del olvido
me arrastren y me pierdan, despiadados.
Mis padres me engendraron para el juego
arriesgado y hermoso de la vida,
para la tierra, el agua, el aire, el fuego.
Los defraudé. No fui feliz. Cumplida
no fue su joven voluntad. Mi mente
se aplicó a las simétricas porfías
del arte, que entreteje naderías.
Me legaron valor. No fui valiente.
No me abandona. Siempre está a mi lado
La sombra de haber sido un desdichado.
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz. Que los glaciares del olvido
me arrastren y me pierdan, despiadados.
Mis padres me engendraron para el juego
arriesgado y hermoso de la vida,
para la tierra, el agua, el aire, el fuego.
Los defraudé. No fui feliz. Cumplida
no fue su joven voluntad. Mi mente
se aplicó a las simétricas porfías
del arte, que entreteje naderías.
Me legaron valor. No fui valiente.
No me abandona. Siempre está a mi lado
La sombra de haber sido un desdichado.
sábado, 16 de febrero de 2013
CHAVES NOGALES: Cómo las gastaba un rey
En el viaje que en 1455 hizo á Sevilla Enrique IV, El Impotente, acompañábale con su corte—dicen los autores—un número considerable de moros principales y ricos, los cuales gozaban de gran favor con el veleidoso monarca.
Mandóse alojar á aquéllos en las casas de nobles y de acaudalados sevillanos, tocando á D. Diego Sánchez de Orihuela, hospedar uno llamado Monjarras, que era hombre joven, apuesto y de violento carácter, y el cual hubo de enamorarse de una hija soltera que D. Diego tenía.
Esta parece que correspondió al fin á los deseos del hijo del Profeta: pero el bueno de Monjarras, no contento con ello, la robó de la paterna casa y la sacó de Sevilla casi por la fuerza, y sin pararse en melindres, como persona apasionada y de alientos que era.
Y sucedió luego que, cuando Sánchez de Orihuela y su esposa acudieron al Alcázar á pedir justicia al rey, éste los recibió con enojo y tuvo la frescura de decirles que, en vez de venir á quejarse, debieran haber guardado más á la hija: contestación villana que causó la indignación de cuantos la oyeron.
Mandó luego D. Enrique que nunca más volviera á su presencia la afligida madre, y divulgadas las noticias de estos actos por la ciudad, el pueblo se irritó muchísimo y comenzóse á reunir gente delante del Alcázar en actitud nada pacífica; mas esto, lejos de variar la opinión del rey, le llevó hasta querer salir á desafiar al pueblo, cosa de que le hizo desistir el prudente consejo del conde de Benavente.
El resultado de todo fué que Monjarras quedó sin ningún castigo, pues ninguna diligencia se hizo contra él; que los padres quedaron sin recibir satisfacción á su deshonor, y que el monarca procedió en aquella ocasión de la más indigna manera: lo cual no era extraño, tratándose, como se trataba, de un rey cuya figura es de las más antipáticas en la historia.
Manuel CHAVES NOGALES, Cosas nuevas y viejas.
jueves, 14 de febrero de 2013
ROMERO: Spanish Horror Story
El leve crujir de la viga de la que cuelga su padre le saca de su ensimismamiento.
—¿Bajarás de ahí alguna vez?
Su padre no le hace caso.
—Están por llegar. Sí, ellos, los nuevos inquilinos. Decidimos que esperaríamos a saber algo de ellos.
La cuerda desaparece. Su padre baja al suelo y trata de hablar.
—Grrr, grrr.
—Será mejor que no te vean. ¡Y no digas nada!
—Grrr, grrr.
—¿Qué? He dicho que te calles. Vamos, vete al desván. Allí está mamá.
Se escucha un frenazo en la calle. Alguien prueba llaves en la cerradura.
—¿No los oyes? Ya han llegado. ¡Vete arriba!
El verdugo vizcayno
En una villa, haviendo acabado un vizcayno de labrar el campanario de la yglesia, y los dineros que del huvo, acaescio que tenian un hombre para justiciar, y por no tener verdugo fueron al vizcayno a dezirle que si lo queria ahorcar que le darian un ducado y la ropa, el qual fue contento. Y de ver en quan poco tiempo havia ganado tanto, y hallandose un dia sin dineros subiosse al campanario, y a repique de campana acudio todo el pueblo, y en verlo junto assomosse, y dixoles:
—Señores, yo llamado sus señorias. Has de saber que blanca no tienes; ya te acuerdas que por colgar hombre el otro dia distes ducado; agora he pensado un cosa, y es que a chico con grande holgare de ahorcar todos los del villa a medio ducado cada uno, pues no tienes haziendas.
Joan de TIMONEDA, El sobremesa y alivio de caminantes.
lunes, 11 de febrero de 2013
ECO: Celestino V
Por aquellos años ascendió al solio
pontificio un eremita santísimo, Pietro da Morrone, que reinó con el nombre de
Celestino V, y los espirituales lo recibieron con gran alivio: “Aparecer un
santón, se había dicho, que observará las enseñanzas de Cristo; su vida ser
angélica, temblad, prelados corruptos”. Quizá la vida de Celestino fuese demasiado angélica o demasiado corruptos los prelados que lo rodeaban o
demasiado larga para la guerra con el emperador y los otros reyes de Europa.
El hecho es que Celestino renunció a su dignidad papal y se retiró para vivir
como ermitaño.
Umberto ECO, El nombre de la rosa, Lumen, Barcelona, 1982.
No entrar en detalles
Los Santos Padres nos prohiben mencionar todas las circunstancias de los pecados, y nos ordenan confesarnos de ellos en general, a fin de evitar la tentación tanto para nosotros mismos como para el sacerdote.
Relatos de un peregrino ruso, Alianza, Madrid, 2010.
domingo, 10 de febrero de 2013
viernes, 8 de febrero de 2013
BORGES: Cómo nace un cuento
Empieza por una suerte de revelación. Pero uso esa palabra de un modo modesto, no ambicioso. Es decir, de pronto sé que va a ocurrir algo y eso que va a ocurrir puede ser, en el caso de un cuento, el principio y el fin. En el caso de un poema, no: es una idea más general, y a veces ha sido la primera línea. Es decir, algo me es dado, y luego ya intervengo yo, y quizá se echa todo a perder. En el caso de un cuento, por ejemplo, bueno, yo conozco el principio, el punto de partida, conozco el fin, conozco la meta. Pero luego tengo que descubrir, mediante mis muy limitados medios, qué sucede entre el principio y el fin. Y luego hay otros problemas a resolver; por ejemplo, si conviene que el hecho sea contado en primera persona o en tercera persona. Luego, hay que buscar la época; ahora, en cuanto a mí eso es una solución personal mía, creo que para mí lo más cómodo viene a ser la última década del siglo XIX. Elijo si se trata de un cuento porteño, lugares de las orillas, digamos, de Palermo, digamos de Barracas, de Turdera. Y la fecha, digamos 1899, el año de mi nacimiento, por ejemplo. Porque ¿quién puede saber, exactamente, cómo hablaban aquellos orilleros muertos? Nadie. Es decir, que yo puedo proceder con comodidad. En cambio, si un escritor elige un tema contemporáneo, entonces ya el lector se convierte en un inspector y resuelve: "No, en tal barrio no se habla así, la gente de tal clase no usaría tal o cual expresión."
El escritor prevé todo esto y se siente trabado. En cambio, yo elijo una época un poco lejana, un lugar un poco lejano; y eso me da libertad, y ya puedo fantasear o falsificar, incluso. Puedo mentir sin que nadie se dé cuenta, y sobre todo, sin que yo mismo me dé cuenta, ya que es necesario que el escritor que escribe una fábula por fantástica que sea crea, por el momento, en la realidad de la fábula.
jueves, 7 de febrero de 2013
CUTILLAS PRIETO: Profesión frustrada
Quise ser bibliotecario, pero soy un torpe e indeciso abogado. Me azora hablar en público, y rezuma vulnerabilidad la falta de convicción de mis alegatos, lo que me hace vivir en una eterna petición de disculpas con clientes, jueces y colegas. Los asuntos de instrucción me atemorizan, los de 1ª instancia me desazonan… No hablemos de los penales: ésos ya son el acabóse. El estrés se ha aposentado en mi alma como un huésped indeseable; mi psiquiatra me ha recomendado ansiolíticos y unas vacaciones para sosegarme. Mi mujer se ha empeñado en sanarme con una dieta vegetariana, y únicamente comemos lechuga, tomate y remolacha. Ahora no sólo me queda grande la profesión, sino también la toga….Algunas noches me libero soñando con la penumbra silenciosa de cualquier pequeña biblioteca de pueblo, y con un grueso chuletón al terminar una pacífica jornada laboral….se me hace la boca agua!
Gloria CUTILLAS PRIETO, Profesión frustrada.
miércoles, 6 de febrero de 2013
ROYO-VILLANUEVA: Hay muchos que sólo son capaces de hacer el esfuerzo un día
Hay que tener una afición desbocada y, cuando lleguen las ocasiones, decir: bueno, aquí está y no la voy a dejar pasar. Hay muchos que son capaces de hacer el esfuerzo un día, pero luego se desinflan, muchacho. ¿Por qué? Pues porque no dan más de sí. Hay que tener una concentración fuera de lo normal, que es la que tiene el matador. Lo más duro es mantener ese ritmo y esa batalla año tras año y no bajar la guardia.
Manuel DÍAZ, Jaime ROYO-VILLANUEVA, De frente y por derecho, Planeta, Barcelona, 2012.
lunes, 4 de febrero de 2013
WERNER: Huevos crudos, revueltos, escalfados, fritos, hervidos
Mientras avanzábamos en un mar tempestuoso hacia nuestra posición asignada a 600 millas al este de Terranova, las condiciones del U-230 empeoraron rápidamente. El agua que entraba por la escotilla abierta se acumulaba a nuestros pies, y la elevada humedad dentro del casco hacía que la comida se descompusiera, que nuestra piel se ablandara y nuestros mapas se disolvieran. El olor era brutal. El combustible adicional que llevábamos en las sentinas despedía un hedor penetrante; nuestras ropas quedaron impregnadas por el mismo y nuestra comida adquirió el sabor del petróleo y la grasa lubricante. El perpetuo balanceo y rolido del barco era demasiado para aquellos no acostumbrados al Atlántico, o no equipados con estómagos de hierro fundido; la mayoría de los hombres perdió el apetito y a menudo más que eso. Esto dejó sólo un pequeño grupo de indestructibles para comer los cuatro cajones de huevos antes de que se pusieran malos. Para ayudar a consumirlos yo comía huevos todo el día en todas formas: crudos antes de subir al puente a tomar mi guardia, revueltos cuando me revelaban, escalfados en el almuerzo, fritos en la cena, y hervidos cada vez que me venían ganas de comer otro.
Herbert WERNER, Ataúdes de acero, Javier Vergara, Barcelona, 1978.
viernes, 1 de febrero de 2013
HERRERA: Educación de derechas y de izquierdas
No es un secreto que la izquierda española tiene un concepto quimérico de la educación. No ve ésta en función de la realidad, sino de un ideal, y como no admite el fracaso, tampoco lo reconoce. Fruto de ello es un sistema calamitoso. Los pedagogos, que son quienes han fijado su rumbo, no entienden por qué las cosas no van y culpan a los profesores. Pero no existe animal más dócil que un profesor. Es el callado galeote amarrado al duro banco que canta y rema hasta cuando lo azotan. ¿Qué ha sucedido entonces? Algo muy similar a lo que le ocurrió a aquel explorador polar que avanzó durante horas en dirección Norte y al llegar la noche se percató de que se encontraba mucho más al Sur: ¡había corrido sobre un témpano que la corriente arrastraba en dirección contraria! El témpano es la realidad, esa cosa opaca, contradictoria, reluctante a los ideales, con la que no cuentan los pedagogos, una gente que protesta por los recortes en investigación y desarrollo y, a la vez, defiende un modelo incapaz de ofrecer el nivel de preparación que exigen las tareas científicas.
Pero, ¿y la derecha?, ¿cuál es la idea de la educación que tiene la derecha española? Yo se lo voy a decir. Ninguna. Hablan de excelencia, de disciplina, de rigor, de autoridad, pero todo esto son arias de opereta. El tipo de hombre en que están pensando cuando entonan su canción dista tanto de la excelencia como el del pedagogo. Su modelo es el registrador de la propiedad, el odontólogo, el ingeniero de caminos, eso que las suegras de antes llamaban un “partido”. La profesionalidad está bien, pero la educación no puede limitarse a eso. Confundir educación con titulación es olvidar la esencia formativa del conocimiento. Los populares, con esa visión suya de suboficial de notarías, dan la impresión de pensar que la formación, en un sentido elevado, es poco práctica, un estorbo. A ellos nunca les ha hecho falta. Por eso, cada vez que reforman el sistema educativo, hacen lo que habría hecho cualquier cura del tiempo de los espadones: acorazar la religión y reducir a la insignificancia la filosofía y la ética. El resto —las horas de lengua española, las reválidas, las cuotas regionales, los deberes y deberes de los profesores, las enseñanzas privadas- son problemas asociados a la organización y el negocio de la educación, no a la educación.
José María HERRERA, La reforma de la educación.
El Imparcial, sábado 26 de enero de 2013.
domingo, 27 de enero de 2013
ALLENDE: La Inquisición en Chile
En tiempos de la colonia, cuando Chile dependía del virreinato de Lima, llegó un cura dominico del Perú, enviado por la Inquisición, para acusar a unas señoras de la sociedad de practicar sexo oral con sus maridos (¿cómo lo averiguó?). El juicio no llegó a ninguna parte, porque las damas en cuestión no se dejaron apabullar. Esa noche mandaron a los maridos, quienes mal que mal también habían participado en el pecado, aunque a ellos nadie los juzgaba, a disuadir al inquisidor. Éstos lo sorprendieron en un callejón oscuro y sin más trámite lo caparon, como a un novillo. El pobre dominico volvió a Lima sin testículos y el asunto no volvió a mencionarse.
Isabel ALLENDE, Mi país inventado, Plaza y Janés, Barcelona, 2003.
Isabel ALLENDE, Mi país inventado, Plaza y Janés, Barcelona, 2003.
sábado, 19 de enero de 2013
AMBROSE: Pero derrumbarme, no
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| Dick Winters |
En Bastogne yo había llegado a ese punto en el que sabía que en cualquier momento me tocaría a mí. Tarde o temprano me tocaría a mí. Sólo esperaba que no fuese demasiado duro. Pero nunca tuve miedo de derrumbarme. Sólo sentía que tarde o temprano la palmaría. Pero derrumbarme, no, eso, no. Ves a la gente que cae a tu alrededor cada día, cada día, una y otra vez... y no sabes durante cuánto tiempo continuará esa situación. ¿Seguirá para siempre? ¿Volveré a casa alguna vez?
Stephen E. AMBROSE, Hermanos de sangre, Salvat, Barcelona, 2002.
Stephen E. AMBROSE, Hermanos de sangre, Salvat, Barcelona, 2002.
jueves, 10 de enero de 2013
CAVAFIS: Murallas
Sin consideración, sin piedad, sin recato,
grandes y altas murallas en torno mío construyeron.
Y ahora estoy aquí y me desespero.
Otra cosa no pienso: mi espíritu devora este destino,
porque afuera muchas cosas tenia yo que hacer.
porque afuera muchas cosas tenia yo que hacer.
Ah, cuando los muros construían no estuve atento.
Pero nunca escuché ruido ni rumor de constructores.
Imperceptiblemente fuera del mundo me encerraron.
miércoles, 2 de enero de 2013
QUEIPO DE LLANO: Don Quijote y Sancho
Te regalo este libro para que en tus ratos de ocio te entretengas leyéndolo —aunque a veces te aburra mucho—, para que vayas aprendiendo y dándote cuenta del contraste entre el hombre que antepone a todo un ideal, Don Quijote, y el que sólo obra por el móvil de su egoísmo y de sus instintos, Sancho Panza.
Yo fui más Quijote que Sancho. Estuve en mi manera de proceder cerca de aquel y, como él, sufrí puñadas y manteamientos. Pero no puedo quejarme.
Irás aprendiendo que en la vida los Sanchos, con bajezas e indignidades, viven. Por eso son más abundantes.
Que marches siempre por la vida siguiendo los dictados de la dignidad.
Ana QUEVEDO Y QUEIPO DE LLANO, Queipo de Llano: gloria e infortunio de un general, Planeta, Barcelona, 2001.
sábado, 29 de diciembre de 2012
Apaches y comanches
- Comanche procede de la palabra ute kohmahts, 'enemigo'; ellos se llaman a sí mismos nʉmʉnʉʉ, 'gente'.
- Apache procede del zuñi apachu, 'enemigo'; ellos se llaman a sí mismos ndee, 'gente'.
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