Jorge Luis BORGES: "Nadie puede leer dos mil libros. Yo no habré pasado de una media docena. Además no importa leer, sino releer."

jueves, 16 de agosto de 2012

BAROJA: Ignacio de Loyola, comedor de caracoles


El hombre pequeño, moreno, seco, que abunda más en Navarra que en el país vasco, podría ser el capsiense; este capsiense, pariente del ibero o berberisco, es un producto africano que vino por Almería (El Algar), que trajo la civilización del cobre, que cruzó España por el lado este y subió por Francia hasta el norte de Europa. Era una raza violenta y apasionada que se caracterizaba en gran parte por ser comedores de caracoles. Se puede seguir todavía el rastro de los capsienses, por la afición o no afición que hay a comer caracoles. En el país vasco no hay afición por ello; donde la hay, ha habido, sin duda, una infiltración de los capsienses.

La raza capsiense era una variante de la del Mediterráneo como la de los ligures, iberos, judíos, fenicios, árabes, etc.

San Ignacio, por su aspecto físico y por su aspecto moral, era de la raza de los capsienses.


Pío BAROJA, Desde el exilio, Caro Raggio, Madrid, 1999.