
No completé la carrera. Lo confieso: yo, Michael Moore, abandoné mis estudios universitarios. Un día de mi segundo año, estuve conduciendo sin parar por los aparcamientos del campus en Flint, buscando sitio como loco. No lo encontré, y después de circular durante una hora con mi Chevy Impala del 69, grité por la ventana: "¡Estoy harto! ¡Dejo la universidad!" Me fui a casa y les comuniqué mi decisión a mis padres.
-¿Por qué? -preguntaron.
-No pude aparcar -repliqué, agarrando un refresco y preparándome para seguir adelante con mi vida.
Michael MOORE, Estúpidos hombres blancos, Ediciones B, Barcelona, 2004.